El Día Mundial del Huevo se conmemora en todo el mundo el segundo viernes de octubre con el objetivo de celebrar el valor nutricional de este popular alimento como fuente para eliminar hambre y desnutrición.
Durante siglos, los huevos han jugado un papel importante en la alimentación de familias de todo el mundo. Son un paquete inmejorable en cuanto a versatilidad y proteína de primera calidad a un precio muy asequible. Y también son una excelente fuente de colina, esencial para la memoria y el desarrollo del cerebro. Cuando se tiene en cuenta la comodidad y el excelente sabor, simplemente no hay competencia.
Los huevos son una de las fuentes naturales de proteína de mayor calidad y, de hecho, contienen muchos de los ingredientes clave para la vida. Las proteínas contenidas en los huevos son muy importantes para el desarrollo del cerebro y los músculos, tienen un papel clave que desempeñar en la prevención de enfermedades y contribuyen al bienestar general.
Según un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), unos 842 millones de personas padecen hambre crónica, la mayoría en África subsahariana y alrededor de 15,7 millones en países desarrollados. El huevo, el alimento más completo que existe, se plantea como una de las soluciones.
Así lo ha hecho la Comisión Internacional del Huevo (IEC por sus siglas en inglés), que se ha aliado con la FAO para promover la producción de huevos en nueve países subsaharianos y se dedica a promover sus bondades y presentarlo como ayuda para prevenir el hambre.
Entre los nutrientes del huevo se encuentran proteínas y aminoácidos, carotenoides, vitamina D y fósforo, vitamina E, hierro, zinc y selenio. Además, el huevo aporta magnesio, yodo y ácido fólico. Después de la leche materna, el huevo es el segundo alimento en importancia para la nutrición humana.
Según la International Egg Commission (Comisión Internacional del Huevo), con sede en Londres y organizadora del evento, el primer Día Mundial del Huevo se celebró en 1996.