El origen del Día del Farmacéutico Argentino se remonta a 1919. En ese año, se creó la Federación Farmacéutica Argentina (FFA) con el objetivo de unificar y fortalecer a los profesionales del sector.
El farmacéutico es quien tiene la formación y conocimientos para trabajar en función de la salud, el tratamiento y prevención de enfermedades y el asesoramiento a las personas.
Este rol requiere cualidades comunicativas, que permitan orientar a quienes consultan sobre situaciones, sintomatología o enfermedades en particular. Asimismo, pueden ayudar a evitar negligencias y esclarecer dudas sobre algún tema en particular.
Estos profesionales pueden encontrar distintas áreas para especializarse como por ejemplo la farmacia industrial, hospitalaria y clínica, atención farmacéutica, esterilización, entre otras.
Pueden trabajar en farmacias, hospitales, clínicas, laboratorios, industrias farmacéuticas, entidades gubernamentales o de manera independiente y autónoma abriendo su propio negocio dentro del campo.
Por otro lado, es importante destacar que pueden participar en la investigación, desarrollo, promoción y producción de los productos que podrán consumir los pacientes.