A la vista de tan cruel realidad, el padre Farfán ha efectuado en El Tribuno «un llamado a la paz mundial».
La prudencia (o la rebeldía, según se mire) del sacerdote no ha sido acompañada debidamente por El Tribuno, que en un pasaje de su escrito dice que el Miércoles de Ceniza de 2022 «es especial por un motivo muy triste: la guerra entre Rusia y Croacia».
La verdad es que si esa guerra se estuviera produciendo en este momento, el de mañana sería el Miércoles de Ceniza más triste de la historia.
Afortunadamente, ante tan aterradora eventualidad, contamos con la neutralidad de la Parroquia de Vaqueros, que puede dejar chatos a Suiza y a Suecia, equipos que conforman, junto a Croacia y Ucrania el grupo H de la Copa del Mundo que se disputa en estos momentos en Kiev.
Todo ello sin contar que -según el cura en cuestión- en Cuaresma la iglesia católica ha adoptado como medidas la de no comer carne y la de «empanzarnos de humitas»
A todo Miércoles de Ceniza le sigue un Jueves de Chalas Servidas.



