La misma información dice que el presunto líder pseudorreligioso fue localizado por las fuerzas federales gracias a una llamada anónima al 911.
El detenido ha sido trasladado provisionalmente a un cuartel de la Gendarmería Nacional, aunque está previsto que -de acordarse su prisión provisional- será alojado en una cárcel federal del territorio.
El hombre -llamado Jorge Juan Soria Villalba, a pesar de compartir apellido con el fiscal federal que anduvo tras sus escurridizas huellas, no tiene ninguna relación de parentesco con el magistrado, quien lo persigue por la presunta comisión de un delito de trata de personas con fines de explotación sexual.
Sobre la agravante prevista en el inciso 6 del artículo 145 ter del Código Penal argentino, todavía existen ciertas dudas.
Por este mismo delito ya se encuentra imputada y con prisión preventiva la pareja del señor Soria Villalba.
