La historia cuenta que el Día Mundial de la Pizza comenzó a celebrarse en Nápoles allá por el siglo X. En Italia y hace más de un milenio. El lugar y el tiempo en que en las cocinas napolitanas se empezaron a mezclar esos ingredientes que estaban más a mano para dar lugar a un producto que trasciende a cualquier región y a cualquier cultura.
La Argentina tiene una marcada tradición en la elaboración y el consumo de pizza.
En el 2017 la pizza fue declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, debido a su rol en la vida social y la transmisión de este arte culinario entre generaciones.
Fue aprobado por el Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, en reunión efectuada en la isla de Jeju (Corea del Sur), respaldado por una petición mundial de más de dos millones de firmas.
Se recubre con una base de salsa hecha a base de tomate y queso mozzarella, que puede ser cubierta con diversos ingredientes en trozos.
La forma tradicional de cocinarlas es en un horno de leña, aunque es muy común utilizar hornos domésticos.
Pizza y arte
“Vamos a comer unos triángulos”, decían los protagonistas de “Pizza, birra faso”, la ópera prima de Adrián Caetano y Bruno Stagnaro, que reflejó la marginalidad del centro porteño en el final de los años 90.Con mayor o menos nivel de protagonismo, la pizza estuvo presente en escenas de "Tarde de perros", "Fiebre del sábado por la noche", "Buenos muchachos", "El mundo según Wayne" y "Manhattan".
El director Spike Lee fue un paso más allá y en su película “Haz lo correcto” ubicó en una pizzería el epicentro de un levantamiento popular antirracista de la ciudad de Los Ángeles.
En 2011, Raúl Manrupe filmó "Picsa", un documental que puede verse en forma gratuita a través de Youtube. “Hice 'Picsa' porque me moviliza mucho la cultura popular y la posibilidad de llegar a la mayor cantidad de gente posible contando aspectos que son parte de nuestra historia”.
Sin dudas la pizza es parte de esa cultura. “No es la carne, no es el tango, no es el fútbol, es la pizza, que además es sinónimo de buena onda”, dijo Manrupe. “Si vamos a tomar un café significa que vas a charlar –continuó- pero compartir una pizza es un hecho celebratorio”.
