Sáenz aseguró que la intención de su gobierno es la de introducir mayores controles para evitar abusos, proteger al IPS y garantizar su sostenibilidad.
A continuación ha dicho: “Quédense tranquilos, jubilados. Nunca estuvo en el corazón del gobernador quitar la obra social que debe ser orgullo de los salteños”.
El mandatario ha reconocido sin embargo que “faltó mayor claridad en la comunicación del proyecto”.
“Quizá el error fue no explicar bien el espíritu. El objetivo es recopilar una legislación que es variada, compleja y confusa”, aclaró.
Sáenz explicó que la actual dispersión normativa se traduce en «vacíos y contradicciones» que, de ser aplicadas en su literalidad, perjudicarían a muchos jubilados al obligar a su exclusión. “Queremos subsanar eso para que nadie venga a sacarlos mañana”, ha dicho el Gobernador.
El mandatario confía en que los legisladores hagan su trabajo y «modifiquen lo que crean necesario».
En otro momento de su exposición, Sáenz manifestó su preocupación por el ingente déficit del IPS, que impacta directamente con el aumento del precio de los medicamentos. El Gobernador alertó de las asimetrías que presenta el sistema y sobre su falta de sostenibilidad si no se introducen a tiempo las reformas necesarias.
También ha denunciado, sin precisar casos concretos, «maniobras irregulares», como la de los afiliados que realmente están hospitalizados dos días y aparecen internados cinco, o de aquellos profesionales que mandan estudios innecesarios. «Se precisa un mayor control», ha dicho el mandatario.
“Tenemos que garantizar que esta obra social no siga siendo saqueada por quienes no entienden que la salud debe estar por encima de todo”, ha afirmado finalmente el Gobernador.