El Día Internacional de Concienciación sobre el Ruido es una campaña internacional de concienciación de los ciudadanos sobre este contaminante ambiental, que pretende alertar sobre los efectos adversos para el bienestar y la salud de las personas.
El ruido afecta a las personas de múltiples formas, pero únicamente los efectos auditivos y la molestia parecen ser asumidos realmente, lo que desincentiva las actuaciones por parte de las autoridades y gestores de actividades ruidosas.
En esta jornada, universidades, autoridades, centros de investigación y departamentos de salud pública organizan múltiples actividades para hacer tomar conciencia a la ciudadanía y las administraciones públicas, llamando a una militancia contra el ruido que consiga, en el largo plazo, reducir los niveles existentes, especialmente en las ciudades.
Hoy en día, el impacto del ruido en la audición, la salud y la calidad de vida está totalmente aceptado y demostrado por un gran número de estudios científicos y médicos.
El ruido está considerado como un agente contaminante del mundo moderno, el agente contaminante “invisible”, y hoy día los individuos y las comunidades no aceptan que el ruido sea un producto “natural” del desarrollo tecnológico.
El ruido, como otros agentes contaminantes, produce efectos negativos en el ser humano, tanto fisiológicos como psicosomáticos, y constituye un grave problema medioambiental y social. La lucha contra el ruido es una acción individual y colectiva, el ruido no lo hacen solo los demás, sino que lo hacemos todos.
La lucha contra el ruido precisa de la concienciación y colaboración ciudadanas, así como de una implicación decidida y eficaz de las administraciones, con una legislación y normativas adecuadas.


