Según las últimas informaciones, los habitantes de Santa Victoria Este no se encuentran en peligro y, por tanto, no se procederá al «reordenamiento» de los pobladores que residen en Santa María.
En una reunión del comité de emergencia celebrada esta mañana se evaluó la situación actual del río, los trabajos que se vienen realizando, la proyección y análisis del comportamiento de caudales.
Luego, se desplegó de forma preventiva a la Policía sobre la ruta 54, para garantizar -dice el gobierno- la circulación de maquinarias, equipos de trabajo y el desplazamiento de los habitantes.
Se mantienen los trabajos de la Secretaría de Recursos Hídricos en los anillos de Santa María y puntos críticos; se monitorean por tierra y aire (a través de dron de Defensa Civil) las zonas que se encuentran bajo alerta: Monte Carmelo, Pimpo, Santa María y San Luis.
El jefe de programa auditoría de campo, señor Ernesto Acosta, ha indicado que comenzó una tendencia bajante del río, mientras que todas las defensas del río funcionaron a plenitud.
Participaron de esta última reunión encabezada por el intendente Rogelio Nerón, el Ministro de Desarrollo Social, Mario Mimessi, el Secretario de Asuntos Indígenas, Luis Gómez Almarás y su equipo, miembros de la Secretaría de Recursos Hídricos, el Secretario de Seguridad Nicolás Avellaneda, Matías Garrone, director de operaciones de Defensa Civil; el subjefe de la Policía de la Provincia, Walter Toledo, autoridades del hospital local, de Vialidad Provincial, de Cruz Roja Argentina, Gendarmería Nacional, concejales municipales, el diputado Rogelio Segundo, el equipo del senador provincial Mashur Lapad.
Sorprendentemente, también han asistido a la reunión autoridades eclesiásticas del Arzobispado de Orán, legitimadas para terciar en asuntos de ríos crecidos después de que el Arzobispo de Salta cruzara a pie el río Las Tipas, cerca de Campo Quijano.
