La sentencia ha sido pronunciada en juicio abreviado por el juez de la Segunda Sala del Tribunal de Juicio de la ciudad de Salta, señor Ángel Amadeo Longarte.
Los mismos años en que las niñas de las casa era aún unas niñas y el albañil, modosito como parecía, aprovechaba que sus patrones las dejaban solas, a la espera de que llegase la niñera.
El asunto salió a la superficie de un modo muy curioso, pues una de las niñas agredidas (hoy ya joven) se dio cuenta al ver la televisión de que su caso era muy parecido al de una actriz que denunció por agresión sexual a un conocido actor. Entonces la joven recordó que en su infancia había pasado por una situación de abuso sexual parecida y decidión contárselo a su novio.
Al poco tiempo, la joven agredida se enteró de que su agresor iba a volver a trabajar en su casa, en Cafayate. Ella tenía previsto irse a Tucumán en esos días, de modo que decidió evitar al albañil saliendo del domicilio o encerrándose en su cuarto mientras él estaba en la obra.
Pero un día, al regresar del gimnasio, su madre la fue a buscar para contarle que su hermana menor (de 17 años) le acababa de revelar que, cuando era más chica, el albañil la había sometido a tocamientos impúdicos en más de una oportunidad. Entonces ella también decidió hablar. Me Too!!
Los hechos se extendieron durante varios años, sin que al parecer nadie notara nada raro. Los abusos comenzaron cuando la víctima mayor tendría unos siete años. Las dos hermanas recuerdan que el albañil les hacía con el dedo el gesto de que guardaran silencio antes de salir de su habitación.
Longarte ha condenado al albañil, de 61 años, a la pena de cuatro años de prisión por un delito de abuso sexual gravemente ultrajante por su duración en perjuicio de una de las víctimas, y otro de abuso abuso sexual gravemente ultrajante por su duración y circunstancias de su realización en perjuicio de la otra víctima.
El condenado será alojado en la cárcel de Villa Las Rosas.

