Tras el recrecimiento y el almacenamiento del agua necesaria, las obras se encuentran ahora en la etapa de purificación, para lo cual el gobierno ha instalado unas boyas de fabricación holandesa, que, mediante ultrasonido y energía solar, van a destruir las algas que actualmente se encuentran en el dique.
La obra civil del alteo del dique El Limón costó aproximadamente 17 mil millones de dólares* [sic]. Si bien el coste de la obra debía en principio ser afrontado por el gobierno federal, conforme a un convenio suscrito oportunamente, al final -según Sáenz- el gobierno provincial se hizo cargo del 75% del coste de la misma, después de que la administración nacional decidiera, el pasado 10 de diciembre, dejar de financiar las obras públicas provinciales.
La Municipalidad de Tartagal ha informado que continúan los trabajos de calibración y puesta a punto de las boyas para lograr su máximo rendimiento.
En una comunicación oficial la comuna tartagalense afirma que se trabaja de forma coordinada con el gobierno provincial y la empresa pública del agua para «dar respuestas en momentos en que las condiciones climáticas del norte del país se agudizan por la sequía reinante y las altas temperaturas».
El intendente Hernández Berni considera que la puesta en funcionamiento de la nueva cisterna de la villa Güemes, así como las obras del dique El Limón, constituyen «un gran avance para la comunidad, que ve cerca la solución de un problema de larga data».