El 4 de septiembre de 1812 se firmó el primer decreto para el fomento de la inmigración. Desde esa fecha se celebra el Día del Inmigrante.
En 1870 se inauguró el Asilo de Inmigrantes sobre la calle Corrientes, junto a los muelles. Y poco después Nicolás Avellaneda firmó la ley 817 de Inmigración y Colonización, por la cual los inmigrantes debían ser alojados durante unos días y ayudados a conseguir trabajo.