El 31 de agosto ha sido establecido como Día de la Obstetricia y la Embarazada, en coincidencia con la festividad de San Ramón Nonato, patrono de las obstétricas, parturientas y embarazadas. El santo español, nacido en el año 1204, debe su nombre al hecho de que fue extraído del vientre de su madre, fallecida el día anterior.
La atención y contención integral que brindan estos equipos de salud comprenden aspectos psicológicos y sociales de un periodo tan especial como es la maternidad. La relación humana es tan importante como la experiencia profesional.
Algunas de las tareas que cumple un profesional en obstetricia son:
• Seguimiento y controles prenatales en embarazos de bajo riesgo
• Preparación integral de la futura madre para el parto
• Examen y evaluación del recién nacido
• Facilitar el apego con el bebé
• Apoyar y fomentar la lactancia materna
• Asesoramiento sobre crianza temprana
• Seguimiento y cuidado de la mujer y del recién nacido luego del parto
• Asesoramiento y educación para la salud sexual y reproductiva
El trabajo de los equipos de salud especialistas en obstetricia:
• Reduce los índices de mortalidad materno y neonatal
• Disminuye la tasa de nacimientos prematuros
• Permite una experiencia segura y positiva de parir y nacer, donde cada futura madre
obtenga la atención y cuidados que merece, ejerciendo el pleno goce de sus derechos y los de su bebé.




