El 31 de agosto se celebra el Día Internacional de los Afrodescendientes para promover las extraordinarias contribuciones de la diáspora africana en todo el mundo y eliminar todas las formas de discriminación contra los afrodescendientes.
Los días internacionales reflejan los valores que comparte la sociedad. Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y tienen el potencial de contribuir constructivamente al desarrollo y al bienestar de sus sociedades. Toda doctrina de superioridad racial es científicamente falsa, moralmente condenable, socialmente injusta y peligrosa. Debe ser rechazada, junto con las teorías que intentan determinar la existencia de razas humanas separadas.
Las Naciones Unidas condenan enérgicamente las continuas prácticas violentas y el uso excesivo de la fuerza por los organismos encargados de hacer cumplir la ley contra los africanos y los afrodescendientes. Condenan el racismo estructural en los sistemas de justicia penal de todo el mundo. La Organización reconoce además que la trata transatlántica de esclavos es uno de los capítulos más oscuros de nuestra historia humana y defiende la dignidad humana y la igualdad.
Avances y retos
En 2024 llegamos al final del Decenio Internacional de los Afrodescendientes. Si bien se han logrado algunos progresos en los planos legislativo, normativo e institucional, los afrodescendientes aún sufren formas interrelacionadas y complejas de discriminación racial, marginación y exclusión. En 2020, cinco años desde el inicio del Decenio, la pandemia por COVID-19 puso de manifiesto la urgencia de abordar las persistentes desigualdades estructurales y el racismo sistemático en la salud. La falta de reconocimiento sigue siendo uno de los principales obstáculos que impiden el disfrute pleno y efectivo de los derechos humanos por los afrodescendientes.El año 2020 supuso también un punto de inflexión en la forma en la que se abordaron estas cuestiones a nivel internacional y nacional. El asesinato de George Floyd movilizó a la gente para protestar contra el racismo y la discriminación racial. Asimismo, provocó importantes debates mundiales sobre la justicia racial. El 19 de junio de 2020, el Consejo de Derechos Humanos aprobó la resolución "Promoción y protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los africanos y los afrodescendientes frente al uso excesivo de la fuerza y otras violaciones de los derechos humanos por los agentes del orden ". De conformidad con esta resolución, la Alta Comisionada para los Derechos Humanos presentó al Consejo de Derechos Humanos en su 47º período de sesiones su programa para lograr un cambio transformador en favor de la justicia y la igualdad raciales.
Las sociedades de todo el mundo reconocen cada vez más el papel que desempeña el racismo estructural en el aumento de las desigualdades sociales, económicas y políticas. Varios países han declarado ilegales los perfiles raciales y la discriminación y han introducido políticas para promover los derechos y las opciones de los afrodescendientes.
Los gobiernos han puesto en marcha iniciativas para visibilizara los afrodescendientes en las estadísticas con el fin de abordar las injusticias históricas y acortar las brechas en el acceso a la atención sanitaria, los servicios sociales y las oportunidades.
Se necesitan más medidas, voluntad política e inversiones para acabar con las desigualdades y garantizar el pleno empoderamiento de los afrodescendientes.
Antecedentes
En 2020 llegamos a la mitad del Decenio Internacional de los Afrodescendientes. Si bien se han logrado algunos progresos en los planos legislativo, normativo e institucional, los afrodescendientes aún sufren formas interrelacionadas y complejas de discriminación racial, marginación y exclusión. Cinco años del inicio del Decenio, la pandemia por COVID-19 puso de manifiesto la urgencia de abordar las persistentes desigualdades estructurales y el racismo sistemático en la salud. La falta de reconocimiento sigue siendo uno de los principales obstáculos que impiden el disfrute pleno y efectivo de los derechos humanos por los afrodescendientes.El año 2020 supuso también un punto de inflexión en la forma en la que se abordan estas cuestiones a nivel internacional y nacional. El asesinato de George Floyd movilizó a la gente para protestar contra el racismo y la discriminación racial. Asimismo, provocó importantes debates mundiales sobre la justicia racial. El 19 de junio de 2020, el Consejo de Derechos Humanos aprobó la resolución "Promoción y protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los africanos y los afrodescendientes frente al uso excesivo de la fuerza y otras violaciones de los derechos humanos por los agentes del orden ". De conformidad con esta resolución, la Alta Comisionada para los Derechos Humanos presentó al Consejo de Derechos Humanos en su 47º período de sesiones su programa para lograr un cambio transformador en favor de la justicia y la igualdad raciales.
Mensaje del Secretario General para 2024
En el Día Internacional de los Afrodescendientes, reconocemos las inmensas y diversas contribuciones de los afrodescendientes a la vasta gama de logros humanos, así como a sus esfuerzos incansables por crear un mundo mejor.El liderazgo, la valentía y el activismo de las personas afrodescendientes han contribuido a subsanar injusticias profundas, salvar vidas, mejorar sociedades y llamar la atención del mundo sobre cuestiones fundamentales. No obstante, persisten los legados intolerables de la esclavitud y el colonialismo. El racismo sistémico está muy extendido y sigue mutando en nuevas formas, incluso en el ámbito de las nuevas tecnologías, donde los algoritmos pueden amplificar la discriminación.
Debemos aprovechar la labor que realizan los afrodescendientes y actuar en todo el mundo para erradicar los flagelos del racismo y la discriminación racial.
En las Naciones Unidas, esta es una tarea prioritaria, por lo que hemos establecido una nueva Oficina Antirracismo, que impulsará la aplicación de nuestro plan estratégico para hacer frente al racismo en el lugar de trabajo. También necesitamos que los Gobiernos asuman la iniciativa y promuevan y apliquen políticas y leyes para encarar el racismo sistémico y garantizar la inclusión. Necesitamos que el sector privado dé un paso adelante, incluso erradicando los sesgos en la tecnología y en otros aspectos de la vida laboral. Y necesitamos abordar los crímenes de la esclavitud mediante una justicia reparadora.
Espero que los Estados, aprovechando los buenos resultados conseguidos en la última década, proclamen un segundo Decenio Internacional de los Afrodescendientes, para contribuir a acelerar los esfuerzos mundiales dirigidos a generar un verdadero cambio.
Juntos, pongamos de nuestra parte para vencer el racismo y la discriminación y construir un mundo de igualdad, oportunidades y justicia para todos.
Fuente: ONU - en https://www.un.org/es/observances/african-descent-day

