El 26 de agosto se celebra en todo el mundo el Día Internacional contra el Dengue, una enfermedad que se transmite por la picadura de mosquitos infectados y que no se transmite entre personas.
Se trata de una infección aguda causada por un virus que puede afectar a cualquier grupo de edad. Existen cuatro variedades de dengue, siendo el dengue hemorrágico el más grave.
Es posible que una misma persona desarrolle la enfermedad cuatro veces, cada una de ellas por una variedad diferente del virus.
El Aedes aegypti para reproducirse necesita lugares que acumulen agua, tanto dentro como fuera de la casa, en el patio, balcón o jardín. Cualquier recipiente con una mínima cantidad de agua puede ser un criadero.
El dengue provoca síntomas parecidos a los de la gripe, como fiebre, dolores musculares y de cabeza, escalofríos, náuseas y vómitos. En ocasiones puede evolucionar hasta convertirse en un cuadro potencialmente mortal, llamado dengue hemorrágico o grave.
Es una enfermedad muy extendida en zonas tropicales. Últimamente se ha desarrollado de forma creciente en las zonas urbanas convirtiéndose en un problema grave de salud pública, junto con el zika y el chikungunya.
Los síntomas a tener en cuenta, son:
· Fiebre acompañada de dolor detrás de los ojos, de cabeza, muscular y de articulaciones.
· Náuseas y vómitos.
· Cansancio intenso.
· Aparición de manchas en la piel.
· Picazón y/o sangrado de nariz y encías.
Ante cualquiera de estos síntomas se debe acudir al médico y evitar automedicarse.