En tal sentido, ha dicho que la Auditoría General no juzga a los funcionarios ni establece si hubo delitos, y que en el caso del exintendente municipal de Tartagal y actual Ministro de Desarrollo Social, Mario René Mimessi, el órgano se limitó a aprobar “un informe de relevamiento para la transición municipal, que tiene como finalidad contribuir para que se realice una transición ordenada”.
Ayer, Mimessi había publicado en sus redes sociales una fotografía suya con Pereyra Maidana y reivindicado la aprobación del informe transicional, como argumento exculpatorio. El post fue rápidamente recogido por algunos medios de comunicación e interpretado como la negación expresa de las graves acusaciones de Hernández Berni.
El informe de transición, que tiene solo una finalidad instrumental limitada al cambio de gobierno, difiere mucho de la presentación de las cuentas de los ejercicios presupuestarios vencidos y, si bien contiene alguna información sobre la gestión así como documentación relacionada, en ningún caso puede suplir la rendición de cuentas, que es de obligado cumplimiento haya o no cambio de gobierno.
Aun la aprobación de estas cuentas dejaría abierta la posibilidad de que alguien hubiera borrado maliciosamente la información de los ordenadores municipales y que, por tanto, se hubiera cometido un delito contra la hacienda pública.
La Municipalidad de Tartagal aún no se ha pronunciado al respecto, pero se da por hecho que el anuncio de Mimessi sobre el informe de transición no enervará la denuncia que Hernández Berni anunció que iba a formular durante su discurso de apertura de las sesiones del Concejo Deliberante de la ciudad.