Cada nueva oleada de conflictos trae consigo una creciente marea de tragedias humanas, incluidas nuevos brotes del crimen más antiguo, más silenciado y menos condenado de la guerra: la violencia sexual. La violencia sexual relacionada con los conflictos, ya sea contra mujeres, niñas, hombres o niños, sigue utilizándose como táctica de guerra, tortura y terrorismo en medio de crisis políticas y de seguridad cada vez más profundas, agravadas por la militarización y la proliferación ilícita de armamento.
El acoso sexual y la incitación al odio por motivos de género han aumentado en el espacio digital. A pesar de que el uso de las tecnologías de la información y la comunicación han contribuido al empoderamiento de mujeres y niñas y otros grupos en situación de vulnerabilidad, su uso ha permitido al mismo tiempo la propagación de la violencia.
En algunos contextos, las preocupantes tendencias de discurso de odio basado en el género y la incitación a la violencia alimentaron conflictos en los que la violación y otras formas de violencia sexual se utilizan para humillar y desestabilizar a determinadas comunidades. La apología del odio —también en Internet— se ha convertido en una de las formas más comunes de difundir una retórica divisoria a escala mundial.
Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), una herramienta de empoderamiento, pero también de destrucción
Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) pueden utilizarse directamente como herramienta para proferir amenazas digitales e incitar a la violencia de género, incluidas las amenazas de violencia física y/o sexual, violación, asesinato, comunicaciones en línea no deseadas y acosadoras, o incluso la incitación a otros a dañar físicamente a las mujeres.Por otro lado, las TIC pueden ser una poderosa herramienta para fomentar la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas, reforzar su resiliencia en tiempos de crisis, aumentar la prevención de la violencia sexual y de género, así como ayudar a los supervivientes a luchar contra la impunidad y mejorar la rendición de cuentas.
La falta de acceso de las mujeres y las niñas a tecnologías asequibles, accesibles y fiables sigue siendo un grave problema en muchos países. Deben desplegarse todos los esfuerzos posibles para reducir el precio y mejorar la asequibilidad de las tecnologías de la información y las comunicaciones y el acceso y uso de la banda ancha. Queda mucho por hacer para reducir la brecha digital de género y garantizar que la tecnología sea segura y accesible para todas las personas.
Debemos garantizar un acceso seguro y equitativo a una educación inclusiva y de calidad, que incluya la alfabetización digital para todo el mundo.
Debe reforzarse la cooperación internacional para contrarrestar la creciente violencia sexual y de género, el acoso y la incitación al odio que se producen tanto en línea como fuera de ella, ya que suponen una amenaza real para la democracia al debilitar la participación de las mujeres y las niñas en la sociedad.
Antecedentes
Definición y prevalenciaLa "violencia sexual relacionada con los conflictos" abarca las violaciones, la esclavitud sexual, la prostitución forzada, los embarazos forzados, la esterilización forzada y cualquier otro acto de grave violencia sexual contra mujeres, hombres o niños que tienen una vinculación directa o indirecta con un conflicto.
Una preocupación constante es que el miedo y el estigma cultural convergen para que la inmensa mayoría de los supervivientes de la violencia sexual relacionada con los conflictos no denuncien esa violencia. Los profesionales sobre el terreno estiman que por cada violación denunciada en relación con un conflicto, hay entre 10 y 20 casos que quedan sin documentar.
Resoluciones de la ONU
En junio de 2015, la Asamblea General proclamó, en su resolución A/RES/69/293, el 19 de junio Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos con el objetivo de concienciar sobre la necesidad de ponerle fin, honrar a las víctimas y los supervivientes de la violencia sexual de todo el mundo y rendir homenaje a todos quienes han dedicado su vida con valentía a la lucha para erradicar estos delitos y han perdido la vida en esa empresa.
La fecha fue elegida para conmemorar la adopción de la resolución 1820 del Consejo de Seguridad, el 19 de junio de 2008, en la que el Consejo condenó la violencia sexual como táctica de guerra y un impedimento para la consolidación de la paz.
En respuesta al aumento del extremismo violento, el Consejo de Seguridad aprobó la resolución S/RES/2331 (2016), la primera para abordar el nexo entre la trata de personas, la violencia sexual, el terrorismo y la delincuencia organizada transnacional. Reconociendo la violencia sexual como una táctica de terrorismo, afirmó además que las víctimas de la trata y la violencia sexual cometidas por grupos terroristas deberían ser elegibles para la reparación oficial que se concede a las víctimas del terrorismo.
Mensaje del Secretario General
El empleo de la violencia sexual como táctica de guerra, tortura y represión está muy extendido en los conflictos que afectan a cientos de millones de personas en todo el mundo.Los desgarradores informes procedentes de todo el mundo son un terrible recordatorio de que este despreciable crimen persiste a pesar de los compromisos internacionales para erradicarlo. Y muchos de los responsables nunca comparecen ante la justicia. Mientras el estigma hace que, con demasiada frecuencia, las personas supervivientes se escondan por la vergüenza, los agresores siguen en libertad.
Hoy, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos, nos solidarizamos con las personas supervivientes y con quienes las apoyan. Y nos comprometemos a redoblar nuestros esfuerzos para prevenir las atrocidades y hacer que los responsables rindan cuentas.
Eso significa escuchar a las personas supervivientes. Significa que los gobiernos incorporen el derecho internacional humanitario a las leyes nacionales, a las normas militares y a la formación. Y significa obligar a rendir cuentas a los autores, para que comparezcan ante la justicia: debemos hacer frente a la creencia de que los combatientes pueden infligir horrores con impunidad.
Este año, el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos se centra en la tecnología y la brecha digital. Una tecnología accesible puede alertar a las personas del peligro, ayudarlas a encontrar refugio y apoyo, y permitir documentar y verificar los abusos, como primer paso hacia la rendición de cuentas. Sin embargo, también puede perpetuar la violencia, perjudicar a las personas supervivientes y alimentar el odio. Debemos asegurarnos de que la tecnología respalda nuestros esfuerzos por prevenir estos crímenes y ponerles fin, entre otras cosas aumentando el acceso y haciendo que las personas rindan cuentas de sus actos en línea.
Juntos, debemos pasar de la retórica a la respuesta, y de los compromisos a los hechos, para hacer realidad las promesas de acabar con la violencia sexual en los conflictos.
Fuente: Organización de las Naciones Unidas - en https://www.un.org/es/observances/end-sexual-violence-in-conflict-day