Dice el gobierno provincial que se trata también de un servicio «libre», pero el anuncio de «restringir contenidos no aptos para menores de 18 años» lo pone en duda.
En esta localidad, en compañía del Intendente Municipal local, el funcionario ha puesto en marcha la wifi que permitirá a los vecinos «acceder al servicio de Internet de forma gratuita los 365 días del año».
Según la información oficial del gobierno de Salta, la misma conexión estará disponible en unas 179 plazas de la Provincia, a través de 426 access points.
Las plazas conectadas hasta el momento son la Serapio Gallegos de Cerrillos, la San Martín de Colonia Santa Rosa, las plazas centrales de El Quebrachal y Las Lajitas, la Independencia de Hipólito Yrigoyen, la San Martín de Orán, la Ejército Argentino de San Lorenzo y la plazoleta de la Usina Cultural en la ciudad de Salta.
Dice el gobierno que el objetivo de estos trabajos es el de «permitir la universalización del acceso a internet y datos móviles con el fin de achicar la brecha digital en todo el territorio provincial».
Restricción de contenidos para menores
Al efectuar este anuncio, el gobierno ha dicho que «la red va a contar con un sistema de protección en la navegación segura y restrinja contenidos no aptos para menores de 18 años».Sin embargo, el gobierno no ha definido qué es lo que entiende por «contenidos no aptos para menores de 18 años», ni tampoco ha dicho con qué criterios va a aplicar las restricciones ni quién será la autoridad encargada de decidir cuándo estamos en presencia de un contenido «no apto». ¿Será la pornografía? ¿Serán los sitios de apuestas? ¿Serán los sitios que promueven los trastornos de la alimentación? ¿Serán los sitios webs en donde se recogen noticias de los opositores al gobierno?
Hasta tanto no se efectúen las precisiones correspondientes sobre esta facultad gubernamental, los nuevos puntos de acceso wifi no podrán ser considerados «libres», como dice el gobierno que serán.
Mientras dure la indefinición al respecto, es perfectamente probable que el gobierno pueda decidir, a su antojo, qué tipo de contenidos se verán en las plazas públicas salteñas, rompiendo de ese modo el principio de neutralidad de la red.