La información oficial es bastante sesgada, pues el titular dice que «Por gestiones del Gobernador, se reforzará la asistencia a localidades del norte salteño», como si, en el contexto de una situación de emergencia sociosanitaria como la rige en los departamentos del Norte, reforzar o no la asistencia fuese una decisión personal del mandatario provincial, que en realidad está obligado a ello.
La misma información dice que durante el año 2022 la Provincia de Salta recibió de la Aduana «mercadería» valuada en 71 millones de pesos. No se especifica de qué tipo de mercadería se trata (si bien se aclara que hay calzado, cortinas, sábanas e indumentaria, pero no alimentos ni medicamentos, que en el tipo de emergencia de que se trata son más importantes que las cortinas) ni tampoco si las transferencias están amparadas en alguna norma legal o en algún convenio entre administraciones.
De la forma en que la información ha sido redactada, da la impresión de que la Dirección General de Aduanas transfiere a Salta «mercaderías» porque sí, de puro buenos que son los aduaneros, y que las transferencias pueden estar compuestas por cualquier cosa que se encuentre en los depósitos fiscales, sobrantes de los procedimientos que se realizan en la frontera.
Pero si a lo largo de 2022 la DGA ha transferido bienes por 71 millones de pesos, eso quiere decir que, en promedio mensual, ha hecho llegar a Salta bienes por favor de unos 6 millones de pesos. De allí que si las «gestiones» del Gobernador para el mes de diciembre no han logrado más de 580.000 pesos, como dice la noticia oficial, el resultado de tales «gestiones» no es para ponerse contentos precisamente, pues representa solo la décima parte de lo que se venía recibiendo antes.
Cualquiera puede calcular que esta cantidad (que es ligeramente superior a los 1.600 dólares) no va a ser suficiente para «reforzar» casi nada.
Más confuso aún es la mención de un «acuerdo reciente» (entre el Ministerio de Seguridad de la Nación, la Secretaría General de Presidencia de la Nación y la Aduana) para donar neumáticos a las fuerzas de seguridad. En ningún caso se menciona que la Policía de Salta se va a beneficiar de este acuerdo.
Lo que se dice en la información oficial es que la donación de neumáticos (tampoco en este caso se sabe si son usados o no) es representativo del «efecto multidimensional» de la política de la Dirección General de Aduanas. Hay que echar mano de imaginación, no solo para relacionar esta política con la situación de emergencia sociosanitaria en el Norte de Salta, sino también para adivinar cuáles son las «dimensiones» afectadas por la política aduanera.
Es decir, es preferible usar los neumáticos hasta que se deshilachen a quemarlos en una pira. Parece que es más importante no emitir gases a la atmósfera que velar por la seguridad de los uniformados equipando a sus vehículos con neumáticos adquiridos en el mercado, con garantía del fabricante, y que no provengan de un procedimiento aduanero.