Es una guerra iniciada hace 20 años o más. Atacando primero Irak y Libia con falsas excusas de tener armas prohibidas, y a Siria, (a ésta última fomentando una guerra civil con provisión de armas y mercenarios), sometiéndolos a la indefensión, debilitándolos para dominar Medio Oriente y el mundo, derramando la sangre de millones de seres.
Lo que los medios ocultan o interfieren que no se vea íntegramente en Occidente, pero si nos muestran y difunden la actual cruel y espantosa matanza entre países hermanos y vecinos que se pudo evitar.
Más la operación militar actual en pinzas a pesar de la caída del muro de Berlín, lo que no la justifica, para garantizar el éxito, con la torpeza de que la guerra nuclear mundial ya es inevitable, hoy o mañana, por los pertrechos bélicos acopiados, que no dejarán vencedores ni vencidos. A lo Pirro.
Pirro fue un militar que ganó una guerra a costa de exterminar a todos los militares enemigos, pero del total de su ejército solo quedaron con vida él y unos muy pocos soldados. De allí que una victoria a lo Pirro no sea otra cosa que una derrota, al quedar a su vez sin soldados y consecuentemente sin ejército. Eso es lo que anuncio de esta guerra, si se generaliza. Derrota para todos. No habrá vencedores ni vencidos.
¿Un acuerdo de paz y desarme resuelve el problema? Parece que no. Centenares se firmaron y violaron, especialmente por los países poderosos y líderes. Los triunfadores de la Segunda Guerra Mundial prohibieron al resto del mundo desarrollar y tener material bélico nuclear, comprometiéndose a su vez a reducir y eliminar el que poseían.
Nada de ello cumplieron. Por el contrario, a partir de las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki se desarrollaron otras más numerosas y poderosas por varios países, con capacidad de no dejar una sola piedra ni una vida sobre el planeta Tierra.
¿De qué valen las firmas y compromisos? ¿Ante quién se firman? ¿Quién los podrá hacer cumplir, siendo que los mismos suscriptores los violan?
¿Tiene esa potestad la ONU? La respuesta es negativa, porque carece de poder suficiente para hacer cumplir sus disposiciones al ser vetadas por cualquiera de los cinco países que disponen de esa facultad. (Estados Unidos, Reino Unido de Gran Bretaña, China, Francia y Federación de Rusia). Muchas resoluciones y sanciones del organismo fueron vetadas e inaplicables.
Incluso, en una hipótesis de total prohibición de armas nucleares que no fuera vetada, la realidad es que las armas están y estarán día a día; son y serán más mortíferas y devastadoras, y la ONU, una fina y elegante reunión de notables con fotos sonrisas y discursos.
Entonces, ¿cuál y cómo es la solución?. No la tengo. Humildemente pienso en ponernos en manos del creador, rogar que no aparezca un alocado que lance la primera bomba nuclear que hará irrumpir a todas. Que la ONU sea dotada del total de poder respetado por el mundo, sin privilegios de pocos y de cumplimiento universal. Que las doctrinas, normas, reglas, ideologías, partidos, etc. unifiquen y alcen el vuelo pacífico de principios comunes a todos, de respeto, amor al prójimo, solidaridad, hermandad, etc. etc.
Que en un mismo día y hora a convenir, hablen los pueblos al unísono y griten su indignación en contra de las guerras.
(*) El autor es abogado ejerciente en foro de Orán - Argentina
