Según Greenpeace Argentina, las modificaciones introducidas a la Ley de Glaciares reducirán drásticamente la protección del ambiente periglacial. Los glaciares, que son considerados un bien público -dice GA- quedarán a merced de las actividades mineras e hidrocarburíferas, al ver comprometido su ambiente periglaciar.
Esta decisión pone en serio riesgo a los humedales y pastizales, víctimas de los incendios año tras año, como los lamentables antecedentes en el Delta del Paraná o los Esteros del Iberá, que en 2022 perdió más de un millón de hectáreas. A su vez, son derogadas las modificaciones a la Ley de Manejo de Fuego introducidas en 2020, las cuales no permitían modificar la venta y destino de una zona incendiada por 60 años.
Finalmente, afirman que gracias a la presión de la gente y de varias organizaciones sociales se logró el retroceso en la autorización de desmontes en bosques protegidos (Categorías I- rojo, y II- amarillo), pero que, sin embargo, se continúa desfinanciando la Ley de Bosques.
Dice Greenpeace Argentina que se trata de «un paso atrás» con el que el 80% de los bosques del país, alrededor de unas 50 millones de hectáreas, se salva de la posible legalización del desmonte. Sin embargo, la continuidad en la desfinanciación de la ley reducirá la capacidad de las provincias para el control a los desmontes ilegales e incendios forestales, y la promoción de actividades sustentables en bosques.