Según la información proporcionada por la organización ambientalista nacional, los activistas han desplegado un cartel de 20 metros de largo con el mensaje .
Los ecologistas consideran que los bosques andino patagónicos se encuentran cada vez más amenazados por los incendios provocados, ya sea por negligencia o de manera intencional. Según ellos, cada año la situación se agrava con la crisis climática, la sequía y las plantaciones de pino. Animan a actuar en consecuencia y a estar preparados para escenarios cada vez más complejos.
Según datos del Ministerio de Ambiente de la Nación, citados por Greenpeace Argentina, en los últimos diez años el fuego arrasó con 78.028 hectáreas en las provincias de Neuquén, Río Negro, Chubut y Tierra del Fuego, una superficie similar a casi cuatro veces la que ocupa la ciudad de Buenos Aires.
En cuanto a las causas, organismos oficiales estiman que “el 95% de los incendios forestales son producidos por actividades humanas, siendo dentro de estos los principales escenarios fogatas y colillas de cigarrillos mal apagadas, el abandono de tierras, la preparación de áreas de pastoreo con fuego. Los factores climáticos como la falta de precipitaciones, las temperaturas elevadas, el bajo porcentaje de humedad y los vientos fuertes inciden en su propagación”.
Greenpeace Argentina considera que los gobiernos provinciales deben aumentar la cantidad de brigadistas, mejorar sus condiciones laborales y la infraestructura para controlar y combatir los incendios, y asegurar la regeneración de los bosques arrasados por el fuego.