Según Greenpeace Argentina, la situación más grave se produce en las provincia del Chaco y de Santiago del Estero, en donde la mayoría de los desmontes son ilegales.
En la Provincia del Chaco la justicia provincial suspendió los desmontes a finales de 2020, pero las topadoras avanzan cada vez más. El gobierno chaqueño -dice Greenpeace Argentina- controla poco y es evidente que las multas no son suficientes para detener los desmontes.
Al tiempo que insiste con la tipificación de los desmontes ilegales como delito penal, Greenpeace Argentina sosgtiene que la comparación de imágenes satelitales permite afirmar que entre enero y junio de 2023 la deforestación en Chaco alcanzó las 24.522 hectáreas; en Santiago del Estero 19.040 hectáreas; en Formosa 5.804 hectáreas; y en Salta 2.234 hectáreas; totalizando 51.600 hectáreas.
Dice Greenpeace Argentina que la deforestación provoca desaparición de especies, cambio climático, inundaciones, sequías, desertificación, enfermedades, desalojos de indígenas y campesinos, pérdida de alimentos, medicinas y maderas. Para los dirigentes de esta organización, enfrentamos una evidente emergencia climática y de biodiversidad que obliga a actuar en consecuencia.