El informe destaca la ilegalidad de todos los desmontes realizados en el Chaco, pues estas actividades se encuentran suspendidas por disposiciñon de los tribunales provinciales de justicia.
En cuanto a los incendios forestales y rurales, GA dice que afectaron 120.000 hectáreas en Salta y Jujuy.
Para la organización ambientalista, la «evidente» emergencia climática y de biodiversidad obliga a actuar en consecuencia y prohibir y penalizar «tanto desmontes como incendios forestales» (sic).
La misma organización reclama que su informe, que ha sido realizado mediante la comparación de imágenes satelitales, revela que la deforestación durante el año pasado en Santiago del Estero fue de 38.492 hectáreas, en Chaco 36.159 hectáreas, en Formosa 22.664 hectáreas y en Salta 15.230 hectáreas; totalizando 112.545 hectáreas.
En el caso de la Provincia de Santiago del Estero, dice GA que la ilegalidad de los desmontes es «grave» puesto que se practicaron en bosques clasificados en las categorías I, rojo y II, amarillo, en las que no están permitidos.
La organización ambientalista invoca también los informes elaborados por el Servicio Nacional de Manejo del Fuego, que estiman que la superficie afectada durante 2022 por incendios forestales, rurales y/o de interfase urbano forestal es de una de 95.000 hectáreas en Salta y de 25.000 hectáreas en Jujuy, incluyendo 5.000 hectáreas del Parque Nacional Calilegua.
Para GA, la sumatoria de áreas desmontadas e incendiadas sugiere que la pérdida de bosques nativos durante 2022 en el norte del país podría superar las 200.000 hectáreas.
La organización ambientalista afirma que las multas no son suficientes para desalentar desmontes ilegales e incendios forestales (sic) y lamenta que los responsables rara vez son obligados a reforestar. Sin dar nombres, el informe de Greenpeace Argentina apunta a la «clara la complicidad de funcionarios»”.


