Argentina celebra hoy el Día del Escultor en recuerdo del nacimiento de Miguel Ángel, quien nació el 6 de marzo del año 1475. La fecha fue instituida por la Sociedad Argentina de Escultores.
El perfeccionsimo marcó toda su obra, siendo la escultura su predilecta y la primera a la que se dedicó; a continuación, la pintura, que se concretó en una obra excepcional en la bóveda de la Capilla Sixtina; y realizó proyectos arquitectónicos.
Murió en Roma en 1564, antes de ver acabada su obra, a la edad de ochenta y ocho años. Había dejado escrito que deseaba ser enterrado en Florencia. Su sobrino Leonardo fue el encargado de cumplir con esta última voluntad del gran artista, y el 10 de marzo de 1564 recibió sepultura en la sacristía de la iglesia de la Santa Croce.
