Plástica, música, escritura, astrología, numerología, religiones y antroposofía son algunas de las disciplinas por las que Oscar Agustín Alejandro Schulz Solari, más conocido como Xul Solar, se interesó a lo largo de su vida.
Con 25 años y la intención de llegar a Hong Kong, en 1912 partió hacia Europa, viaje del que retornó doce años después rebautizado como Xul Solar y con el anhelo de dar a conocer las nuevas corrientes artísticas en nuestro país.
En Turín conoció al colectivo expresionista Der Blaue Reiter, creado por Vasili Kandinski y Franz Marc en Berlín. De allí incorporó la técnica de acuarela y la explotación del color. Sus primeras obras en esta dirección fueron al óleo y en témpera: Nido de fénices y la primera versión de Entierro. Fue influenciado por el cubismo, el futurismo y el surrealismo.
En 1915 conoció en París a Picasso y Modigliani, y realizó varias obras de carácter místico a través del simbolismo. Lentamente las obras de Xul se llenarían de combinaciones de signos y símbolos, creando un lenguaje verbal y visual particular que coincidía con su búsqueda espiritual. En 1917, en Florencia, conoció a Emilio Pettoruti. Juntos recorrieron varios países europeos y decidieron volver a la Argentina para revolucionar el mundo del arte.
El público y los críticos de arte de nuestro país no lograban clasificar la obra de estos artistas, vinculados al estilo de Paul Klee.
En 1920, Solar realizó su primera exhibición en Milán. Pettoruti escribió el texto del catálogo:
"Hay un extraño misterio en éstas [obras], sus fantásticas visiones, en las que la imaginación, sin ningún control de la realidad… Parece que mirara en espacios privilegiados y descubriera todo un mundo de fantasmas y de sugestiones ignotas".
Además de todas las obras pictóricas que dejó este gran vanguardista argentino del siglo XX, Xul Solar también incursionó en el campo de la invención. Estas son algunas de sus creaciones:
Panajedrez
Consta de un tablero de 13 casillas por 13 (el convencional es de 8 por 8) que representan constelaciones. Cada jugador tiene, no 16 piezas, sino 30. El propio Xul explicaba: “El juego pleno es el libre, entrando con cualquiera pieza en cualquiera escaque no ocupado por el adversario, aunque no se puede jaquear al rey contrario en el primer movimiento. Esto resulta en un diálogo efectivo con palabras u otros elementos racionales, cuya sabiduría o belleza no dependen solo de la habilidad del jugador, sino sobre todo de su gusto, cultura y fantasía”. En otras palabras, es una reversión del clásico ajedrez, pero donde cada turno de juego es un mundo propio que se convierte en un infinito azar.
Teclado de piano
Xul decía que el teclado de los pianos era muy largo, por eso lo redujo solo a tres filas de teclas, con colores y relieves diferentes. Hay rayas y lisas, rectangulares y cuadradas. Él también sostenía que con este tipo de teclado, se podía aprender a tocar más rápido, con una escala musical de seis notas. Entonces sacó todas las teclas negras (sostenidos y bemoles). De esta forma, el músico evitaba “trabarse los dedos”.
Neocriollo
Se trata de una mezcla entre el español y el portugués, entre otros elementos del inglés, francés, alemán, latín y griego. De esta forma, Xul intentaba crear un idioma para unificar a todos los habitantes de América Latina. A partir de allí, comenzó a nombrar muchas de sus obras con esta lengua. Algunos de sus términos son: Sur (sobre o súper), g’ral (en general), dootri (en otra parte), pir (de fuego o ardor), pli (complicado, complejo), man (humano), bau (edificio, construcción).
Panlengua
Es el otro de los dos idiomas que creó. La panlengua no tiene gramática y se trata de concretar un lenguaje universal y combinable para todos los hablantes. Guiado por la astrología, este idioma tiene una gran funcionalidad taquigráfica, ya que muchos elementos se reducen y simplifican. Por ejemplo: la “T” denota cantidad. Ti (poco), Tu (mucho), To (más), Te (menos).
Títeres para adultos
En 1953, fabricó una serie de títeres con los nombres del zodíaco. Xul comenzó a experimentar con la idea de crear un teatro de títeres para adultos. Cada uno de ellos tiene una gran expresividad: sus ojos y boca pueden moverse con facilidad para captar en sus personajes distintos estados de ánimo, como alegría, tristeza o asombro.
Xul Solar falleció el 9 de abril de 1963, a los 75 años, en su casa de Tigre. Estaba acompañado de su esposa Lita, quien expresó una vez: "Xul no creía en la muerte. Para él siempre existirá un mañana".
Fuente: argentina.gob.ar
