La dimisión de la mediática fiscal salteña trae otra vez a la superficie los serios problemas internos de una institución que en los últimos años, y probablemente sin pretenderlo en absoluto, ha ocupado amplios espacios en la prensa local y nacional, a causa, precisamente, de la forma en que ha tramitado y resuelto concursos públicos absolutamente decisivos para la independencia judicial en Salta.
Una de las decisiones que podría haber forzado la renuncia de Simesen de Bielke es el señalamiento de la fecha del concurso para seleccionar al futuro fiscal especializado en ciberdelincuencia. Según se ha sabido por fuentes extrajudiciales, Simesen de Bielke habría anunciado a sus pares con anterioridad que estaría ausente «durante unos días».
El caso es que el anuncio de la ausencia podría haber sido aprovechado para señalar el crítico concurso para fiscal de ciberdelincuencia precisamente en las fechas en que Simesen de Bielke iba a estar ausente.
Otro de los posibles motivos es la reacción de perplejidad (no solo de Simesen de Bielke) frente a la solución elegida por el Consejo de la Magistratura ante la renuncia de una abogada que ganó el concurso para la selección de la futura Jueza de Primera Instancia en lo Civil y Comercial de Segunda Nominación (señora María del Rosario Arias Gómez).
En este caso, habiendo concluido ya el procedimiento administrativo, el Consejo de la Magistratura se decantó por enviar el pliego de otra de las concursantes ternadas (la señora Sandra Marcela Cointte), en una decisión que no registra precedentes.