El condenado es el ciudadano Pablo Maximiliano Vaca, quien deberá cumplir una pena de siete meses de prisión efectiva.
Según la información oficial del Ministerio Público Fiscal de Salta, la actuación de la fiscal señora Daniela Murúa se iniciacon la denuncia del damnificado, que contó que, mientras realizaba un recorrido de rutina en su vehículo, divisó a dos hombres caminando por la ruta provincial hacia Santa María. Los detuvo para preguntarles su destino, a lo que respondieron que se dirigían al río, por lo que no sospechó de ellos en ese momento.
Horas más tarde, fue notificado por el encargado, de que la policía había demorado a dos individuos en posesión de aproximadamente 100 metros de manguera de riego negra, que pertenecía a la finca. Para retirar las mangueras de su ubicación original, era necesario romperlas.
La actuación policial se produjo cuando fueron alertados por un transeúnte de la presencia de dos hombres con bultos sospechosos en las inmediaciones del complejo municipal de deportes. Pudieron interceptar a los individuos, quienes efectivamente portaban mangueras de riego, por lo que fueron llevados a la comisaría.
Mientras se les tomaban los datos, Pablo Maximiliano Vaca, esposado, agredió a un oficial dándole una patada en la cara que provocó en el agredido un fuerte dolor y mareos. La intervención de un sargento permitió controlar al detenido, quien, en aparente estado de ebriedad, gritaba que estaban presos “de arriba” y que los elementos secuestrados les pertenecían.
El diagnóstico médico del policía agredido dice que sufrió un “traumatismo encéfalo-craneano (TEC) y traumatismo facial” debido al golpe en la cara. Además, presentaba dolor en el dedo meñique de la mano izquierda, ya que tuvo que apoyarse firmemente en la mesa para evitar caer al suelo a causa del impacto.
