En el mismo proceso, la acusación pública fue ejercida y sostenida por el fiscal Gonzalo Ariel Vega, de la Unidad de Graves Atentados Contra las Personas de Tartagal.
La jueza Rodríguez ha considerado que el acusado es responsable de un delito de homicidio culposo.
Según la información oficial del MPF salteño, el caso se remonta al mes de enero de 2021, cuando el médico acusado diagnosticó erróneamente apendicitis a un paciente que luego falleció por shock séptico tras una cirugía en una clínica privada.
En el juicio, el radiólogo que examinó la placa radiográfica declaró que no pudo identificar signos de apendicitis en la misma. Dijo que, para confirmar o descartar dicha condición, es necesario someter al paciente a un TAC, que es un estudio más exhaustivo.
Más tarde, se incorporaron al expediente las declaraciones del anestesista y del médico terapista, quienes también revisaron la ecografía.
En sus argumentos finales, el fiscal Vega sostuvo que el tratamiento fue inadecuado debido a un diagnóstico incorrecto, lo que derivó en la muerte del paciente por negligencia médica.
Vega había solicitado, además de la prisión por tres años, una inhabilitación para ejercer la medicina por ocho años.
