El mentado Puca ha sido declarado por la jueza autor penalmente responsable de los delitos de lesiones leves agravadas por la relación de pareja previa y por mediar violencia de género, y privación ilegítima de la libertad agravada por el uso de violencia y por ser en perjuicio de una persona a la que le debe respeto particular.
Mientras dure su condena, el señor Puca será vigilado por medios electrónicos y deberá dejar su ADN a los profesionales del servicio médico del Poder Judicial, para su incorporación a los registros correspondientes.
Puca resultó ser medio celoso. La denunciante dijo que mantuvo con él una relación de siete meses y que convivían en la casa de ella. Sobre uno de los hechos denunciados, la mujer dijo que Puca se encontraba ingiriendo bebidas alcohólicas desde temprano y, cuando ella le dijo que iba a comprar pan, él insistió en acompañarla.
Ambos se dirigieron andando hasta la panadería y, en el trayecto, Puca comenzó a insultar a la mujer acusándola de «andar mirando policías» y de «ponerse calza para mostrar la cola».
Fue entonces cuando Puca la tomó del cuello y la soltó cuando la mujer comenzó a llorar. Luego la mantuvo encerrada durante cuarenta minutos y, cuando la mujer se asomó a una ventana, la sujetó fuertemente del brazo, lesionándola.
La denunciante gritó pidiendo ayuda y su hermano, que vivía en otra pieza (digamos que no muy lejos), acudió en su ayuda. La cuñada de la mujer llamó al Sistema de Emergencia 911.