Según diferentes fuentes periodísticas, el tren estaba repleto de trabajadores y estudiantes que a esa hora se desplazan a la ciudad de Salta para sus quehaceres.
No ha habido lesionados ni heridos y las causas del suceso son objeto de investigación en estos momentos.
Según declaraciones de pasajeros en un programa de radio, tras producirse la inmovilización del convoy, los pasajeros fueron invitados a descender cuidadosamente pero no se puso a su disposición un medio de transporte alternativo. La mayoría de los viajeros debió desplazarse a pie hasta alcanzar las paradas el colectivo que cubre la ruta Güemes - Salta.
Las quejas de los viajeros se centran no solamente en el «abandono a su suerte» por parte del transportista ferroviario, sino en el hecho de que el boleto de autobús para el trayecto entre las dos ciudades cuesta diez veces más que el billete del tren.
Los usuarios de este servicio se han manifestado preocupados por las inseguridades del viaje y reclaman mejoras y certezas.

