Pero si pasaban dos o tres días más, la Policía iba a hallar los huesos de Serapio en posición fetal, ocultos en una caverna próxima a la estación Diego de Almagro del ferrocarril por el que discurre el mítico Tren a las Nubes.
Es del caso esperar que durante sus largos días de encierro en la siniestra cueva andina, Serapio haya dejado por lo menos algunas pinturas rupestres, como en Guachipas.
Está tan flojo el turismo últimamente, que se podrían organizar lucrativos tours desde la ciudad de Salta para visitar el sitio en donde estuvo escondido el prófugo más buscado de Salta en los últimos cinco años.