Más que autoridad, tengo —a mis años— el oído suficiente para juzgar a los cantores y cantoras de todos los géneros, todos los registros y todas las épocas. Y tengo oficio, pues desde hace más de 60 años que me dedico a este noble arte.
Pero tengo que decir también que el Gobernador de Salta le saca al Presidente una pequeña ventaja; probablemente no en poder, ni en votos, pero sí en entonación y potencia vocal.
Sinceramente pienso que los dos deberían organizar un espectáculo especial para cantar juntos un día.
Pero, si pudiera yo elegir, me decantaría por una canción más bonita y menos libidinosa que «Amor salvaje».
Quién sabe si un buen dúo —con una letra adecuada y una melodía grandiosa— consiga poner a salvo la financiación de las obras públicas y despejar pesadas incógnitas para la elección de Gobernador en 2027.