En un mundo en el que el número de personas afectadas por el hambre ha aumentado lentamente desde 2014, y en el que cada día se pierden o desperdician toneladas y toneladas de alimentos, es fundamental reducir las pérdidas y el desperdicio.
Es el momento en el que todos –desde los productores hasta las empresas, de la cadena de suministro hasta los consumidores, pasando por los gobiernos y los investigadores– tomemos medidas urgentes para ampliar y fortalecer los esfuerzos, tanto individuales como colectivos, para atajar el problema y garantizar un mundo con seguridad alimentaria, ahora y en el futuro.
¿Por qué es importante reducir la pérdida y desperdicio de alimentos?
Cuando se pierden o desperdician alimentos, todos los recursos que se utilizaron para su producción -como el agua, la tierra, la energía, la mano de obra y el capital- se desaprovechan. Además, la eliminación de los alimentos perdidos o desperdiciados en vertederos genera emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), lo que contribuye al cambio climático. La pérdida y el desperdicio de alimentos también pueden tener repercusiones negativas en la seguridad alimentaria y la disponibilidad de alimentos, y contribuir a aumentar el costo de la alimentación.Nuestros sistemas alimentarios no pueden ser resilientes si no son sostenibles. De ahí la necesidad de centrarse en la adopción de enfoques integrados concebidos para la reducción de la pérdida y el desperdicio de alimentos.
Es necesario adoptar medidas a escala mundial y local para aprovechar al máximo los alimentos que producimos. Para introducir este cambio transformador es fundamental incorporar tecnologías, soluciones innovadoras (en particular plataformas de comercio electrónico para la comercialización y sistemas de elaboración de alimentos replegables y móviles), nuevas formas de trabajar y buenas prácticas con miras a gestionar la calidad de los alimentos y reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos.
Cuando quedan siete años para alcanzar la meta 12.3 del Objetivo de Desarrollo Sostenible 12 (ODS), es imperativo agilizar las medidas encaminadas a reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos.
¿Sabías que... ?
- Mientras que 735 millones de personas sufren hambruna, el desperdicio y la pérdida alimentaria generan entre un 8 y un 10% de los gases de efecto invernadero convirtiéndose en un importante foco en la producción de metano.- Cada día, los hogares desperdician más de 1000 millones de comidas, el equivalente a 1,3 comidas diarias para cada persona hambrienta en el mundo.
- Se sigue sin explorar la financiación de proyectos que reduzcan la pérdida y el desperdicio de alimentos y promuevan unas dietas bajas en emisiones de carbono. Con solo 100 millones de dólares invertidos anualmente en 2019/20, esta cifra representa una pequeña fracción de las necesidades anuales, estimadas entre 48.000 y 50.000 millones de dólares.
Fuente: ONU - en https://www.un.org/es/observances/end-food-waste-day