Jannik Sinner retuvo la corona en el Abierto de Australia y sacó más ventaja en el liderazgo del tenis mundial. Tras dos horas y 44 minutos de partido, Sinner reafirmó sus intenciones de convertirse en uno de los jugadores que marquen el ritmo del deporte por los próximos años.
La clave del partido estuvo en el tie-break del segundo set. En el 4-4 del juego de desempate, Jannik tuvo algo de suerte: en pleno intercambio, un drive suyo que no parecía demasiado complicado para Zverev tocó la cinta y la bola cayó mansamente al otro lado de la red. Con los siguientes dos servicios selló el 2-0 y quedó a un paso de la consagración. La obtención del segundo set del partido marccó un récord pues Sinner es el único que ha conseguido 21 sets al hilo contra rivales del top 10.
El marcador se mantuvo equilibrado hasta el sexto juego de tercer set, cuando Sinner consiguió quebrar el servicio del alemán y ponerse arriba 4 a 2. Con la contundencia de su servicio a lo largo de las casi tres horas en pista, la coronación del bicampeón era solo cuestión de minutos.
Con el triunfo de este domingo en Melbourne, el italiano estiró su imbatibilidad en los últimos meses: en 21 partidos invicto entre torneos ATP (17) y Copa Davis (4). La racha comenzó en octubre del pasado cuando el italiano conquistó el Masters de Shanghai, el ATP Finals y se quedó con la Copa Davis junto a sus compañeros de selección. La última derrota se la propinó el número tres del mundo, el español Carlos Alcaraz, en la final del China Open.
De esta manera, Jannik Sinner demostró que es el principal abanderado de la nueva generación de tenistas para quedarse con el lugar que dejaron vacante Novak Djokovic, Roger Federer y Rafael Nadal. Mientras se juegue en cancha dura, no aparenta haber rival que pueda con su nivel actual.