Los científicos salteños trabajan en su producción en el laboratorio de investigación y producción de biocontroladores, del Ministerio de Salud Pública.
El BTI es utilizado específicamente en pozos ciegos y letrinas, lugares en donde el agua permanece estancada, convirtiéndose en grandes criaderos. Los mosquitos hembra son los que depositan los huevos: en cada pozo ciego se producen cerca de 18 mil aedes aegypti y alrededor de 150 mil culex por día. El culex es un género de mosquitos hematófagos de la familia culicidæ.
El larvicida salteño es inocuo para los seres humanos, altamente selectivo, no afecta a otros insectos, ni a la flora y fauna. Es biodegradable, de rápida acción y no genera resistencia.
El BTI Fue utilizado por primera vez en el Departamento de San Martín con resultados positivos. Se inició con la aplicación en Salvador Mazza, en donde se logró neutralizar pozos ciegos muy infestados, reduciendo en un 97% la población de mosquitos en un lapso de 30 a 45 días.
El larvicida se ha distribuido a la ciudad de Salta, General Güemes, El Bordo, Campo Santo, El Galpón, Metán, Río Piedras, Rosario de la Frontera, Joaquín V. González, El Quebrachal, Las Lajitas, Apolinario Saravia, General Pizarro, El Tala, Orán, Hipólito Yrigoyen, Pichanal, Colonia Santa Rosa, Urundel, Salvador Mazza, Aguaray, Tartagal, General Mosconi, General Ballivián, Embarcación, Santa Victoria Este, Rivadavia Banda Norte y Rivadavia Banda Sur.