A su arribo a nuestra ciudad, Bullrich ha sido recibida por el gobernador Sáenz, quien le obsequió con una réplica de las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro, los Santos Patrones tutelares de la ciudad, cuya fiesta mayor se celebrará el próximo 15 de septiembre.
“Nuestra ubicación nos convierte en una frontera no solo territorial, sino también en una barrera de contención de la Argentina contra el narcotráfico y otras modalidades de crimen organizado”, ha dicho Sáenz.
El Gobernador ha dicho que las circunstancias “hacen impostergable” la presencia en Salta de todas las fuerzas de seguridad federales: “Nos falta la Prefectura Naval Argentina para la vigilancia del puerto de chalanas que une a través del río Bermejo las localidades de Aguas Blancas en Argentina y Bermejo en el Estado Plurinacional de Bolivia”, ha subrayado.
También ha dicho Sáenz que Salta requiere de un centro de análisis y “perfilación” [sic] criminal, integrado por todas las fuerzas de seguridad nacionales, más la Policía de Salta. “Es necesario volver a pensar en la ley de derribo y la radarización, más un corredor de videovigilancia en la frontera, que permita observar las 24 horas”, ha dicho Sáenz.
Amenazas al Procurador General
El Gobernador ha dedicado una parte de su discurso al combate que su gobierno libra contra las organizaciones criminales. En este punto, el mandatario ha dicho que “no permitirá” que el crimen organizado intimide a los que gobiernan, que obtengan impunidad, influyan o penetren las instituciones.“No hay lugar para los delincuentes, como así tampoco para los que no están dispuestos a enfrentarla”, ha dicho Sáenz.
Fue en este punto de su alocución que el Gobernador de Salta mencionó el reciente descubrimiento de un plan conspirativo contra el Procurador General de Provincia y jefe de los fiscales del territorio.
Sáenz no ha dudado en relacionar este plan criminal con la creación de la Unidad Especial de Investigación del Norte en Orán, así como la Unidad Fiscal de Litigio Contra el Crimen Organizado del Ministerio Público Fiscal -medidas que, si bien no han sido adoptadas por su gobierno sino por un poder formalmente independiente, el mandatario considera claves- “claramente incomodaron a los delincuentes y al crimen organizado”.