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  • Desplante en el Monumento
  • Los diputados nacionales por Salta del partido de Milei tienen la piel muy fina. Por un «quítame allá ese Pacto de Güemes», los señores Carlos Zapata, Emilia Orozco y Julio Moreno Ovalle se retiraron ofendidos ayer del acto oficial por el 17 de Junio.
Zapata y los libertarios en el Monumento
Zapata y los libertarios en el Monumento

Si bien son pueriles, las razones esgrimidas por los legisladores revelan su escasa tolerancia hacia las posturas discrepantes. Dicen que Sáenz «utilizó» el acto de Güemes para criticar las políticas del gobierno nacional. Los tres -Zapata, Orozco y Moreno- interpretaron el discurso de Sáenz como un insulto. Pero ¿por qué no se dio por ofendida la Vicepresidente la Nación?


Dejando a un lado la intolerancia y el oportunismo, lo que parece claro es que el Gobernador de Salta -igual que casi todos los jefes de Estado del mundo- envía mensajes políticos en sus apariciones oficiales. No solo puede sino que debe hacerlo. Es lo que los ciudadanos esperan de él. ¿Se quejan acaso los libertarios cuando el Papa habla de la guerra o de las injusticias sociales durante las ceremonias religiosas?

Sáenz tiene derecho a hablar y actuar políticamente, aun con Güemes de por medio. Si Jesucristo no impide al Papa hablar de política en el Vaticano, ¿por qué razón debería ser Güemes la excusa para silenciar al Gobernador de Salta?

En la Cámara de Diputados de la Nación, donde Zapata, Orozco y Moreno son minoría, los tres tienen que escuchar a diario críticas al gobierno que ellos apoyan. ¿La solución también es darse por ofendidos y retirarse del recinto?

Si un diputado nacional no está preparado para escuchar opiniones discrepantes y críticas políticas, y si a la más mínima reacciona como un verdulero y no como un representante del pueblo, es que no está preparado para ser diputado nacional.

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