La apertura del debate se ha producido en medio de incidentes entre policías y manifestantes de izquierda a las afueras del Congreso y de acusaciones cruzadas entre el oficialismo y Unión por la Patria, que denuncia que no se conocen los cambios del dictamen puesto a discusión.
A ocho horas de haber comenzado el tratamiento de la iniciativa aún quedaban por hacer uso de la palabra unos 140 oradores, luego de las intervenciones de los diputados que defendieron los dictámenes de mayoría y minoría y de cada titular de bloque parlamentario.
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, dijo que de acuerdo a lo hablado en la comisión Labor Parlamentaria debía acordar un receso, pero ante esta decisión, el presidente del bloque de UxP, Germán Martínez, dijo que el receso debía ser sometido a votación. El jefe del bloque del PRO, Cristian Ritondo, presentó una moción de orden en ese sentido.
El diputado de UxP Martínez denunció que no tienen el texto definitivo que se está tratando.
"Todos los que dicen que no hay dictamen, mienten. El dictamen está a disposición desde el viernes 26 y desde hoy está impreso en cada banca", replicó el liberal José Luis Espert.
El plenario legislativo se reanudará hoy al mediodía para agotar la lista de oradores y proceder a votar en general a la noche, para lo cual el oficialismo tenía garantizado unos 140 votos que serán aportados por la Libertad Avanza, UCR, Hacemos Coalición Federal, PRO, Innovación Federal, Producción y Trabajo, Buenos Aires, Creo, Avanza la Libertad, y Unidad Mendocina.
La sesión tuvo sus momentos de tensión cuando este mediodía se decidió expulsar de las gradas a Tomás Agote, quien se presenta como emprendedor en sus redes sociales, presente en uno de los palcos del recinto, desde donde lanzó insultos a legisladores mientras hacían uso de la palabra, y por la denuncia de UxP de la presencia de militantes de Revolución Federal.
También hubo una concentración en las adyacencias del Congreso donde se produjeron algunos incidentes entre militantes de izquierda y de organizaciones sociales y la policía, con el resultado de al menos un detenido.
El dictamen de mayoría que se discute que se redujo de 524 a 385 artículos tiene como como ejes centrales la declaración de emergencia pública en seis materias, una amplia reforma del Estado y la privatización total de 36 empresas públicas y otras tres en forma parcial.
El secretario parlamentario Tomás Figueroa leyó cada uno de los cambios al texto, vinculados al Régimen de Pesca, impuestos internos, seguridad, zonas frías y el artículo que derogaba la existencia del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), así como el capítulo electoral, entre otras cuestiones.
Sin embargo aun persistían diferencias diferencias entre el oficialismo y algunos bloques opositores, centrados en la propuesta del Gobierno para tener autorización para privatizar empresas públicas, sobre el capitulo de Seguridad, y el régimen de Biocombustibles, entre otros.
En las últimas horas, el oficialismo y bloques oficialistas aun discutían limitar las facultades delegadas ya que la UCR y Hacemos quería eliminar la emergencia en materia energética y tarifaria, y reformar la redacción del capítulo de privatizaciones.
Al abrir el debate, el presidente de la comisión de Legislación General, el diputado de LLA por Córdoba, Gabriel Bornoroni, destacó la presencia de 12 funcionarios del Poder Ejecutivo que concurrieron a exponer y respondieron más de 300 preguntas, así como 200 organizaciones no gubernamentales que participaron de los plenarios donde se debatió la iniciativa y señaló que se trata de "un shock de libertad para los argentinos".
El titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Nicolás Mayoraz, dijo que "estamos atravesando una crisis como jamás se vivió en la Argentina. Es por eso que el presidente Javier Milei está reclamando esta herramienta para salir de esta crisis de manera ágil y más ordenada”.
El diputado Carlos Heller, de Unión por la Patria (UxP), adelantó que el kirchnerismo votará en contra en general y en particular la totalidad de la ley "Bases", y declaró que la propuesta "bien podría llamarse 4 M" porque "tiene ese denominador común".
En ese sentido, mencionó al ex ministro de Economía durante la dictadura militar, José Martínez de Hoz; y a los ex presidentes Carlos Menem y a Mauricio Macri y al actual presidente Javier Milei "como un denominador común".
Por su parte, el ex gobernador de Entre Rios y diputado peronista, Gustavo Bordet, dijo que "esta ley tiene un castigo para los que no la acompañan, pero es un castigo a los ciudadanos que habitan en las provincias. No vamos a acompañar porque la ley va en contra de los principios de las provincias".
El presidente del bloque de la UCR, Rodrigo De Loredo, defendió la decisión de respaldar el dictamen de mayoría y dijo que ese despacho "es el resultado de un trabajo extremadamente solidario y cooperativo de bloques como el nuestro. Este gobierno tiene las herramientas para llevar adelante el plan de gestión que el pueblo ha votado".
Por su parte, la ex gobernadora y diputada del PRO, María Eugenia Vidal, dijo que "desde el bloque PRO creemos que es nuestra responsabilidad respetar la decisión de los ciudadanos y darle a este gobierno que empieza las herramientas que pide para salir de esta crisis y que no sea aún peor".
El diputado de Hacemos Coalición Federal, Nicolas Massot, dijo que iban apoyar el dictamen de mayoría pero advirtió que "no podemos financiar la tarea fiscal de la Nación a costa de las provincias y los municipios y del ajuste más repetido en la historia Argentina, el ajuste a los jubilados, a los asalariados y a las economías regionales".
La Presidenta del bloque Innovación, Pamela Calletti, dijo que "en el marco de crisis estamos en el debate contribuyendo de esa manera a la gobernabilidad, de esta acuciante crisis se sale sin egoísmos por eso tenemos que dar el debate", pero señaló que "no estamos haciéndolo sin dejar marcar las disidencias" que tienen sobre algunos puntos del proyecto.
Por su parte, la diputada de Buenos Aires Libre, Carolina Piparo, dijo que va a "apoyar la Ley de Bases" luego del trabajo que "se ha hecho para consensuar modificaciones en distintas cuestiones sobre las que muchos de los presentes expresamos nuestros reparos o preocupaciones", como en el caso de la privatización del Banco Nación y la venta de acciones del FGS".
Desde la izquierda, la diputada Romina del Pla dijo que "esta ley agrava todos los fundamentos de los gobiernos de estos últimos 40 años que nos han llevado a este nivel de pobreza, a este nivel de precarización laboral, lo agrava con nuevas privatizaciones".
La primera sesión de la gestión del presidente Javier Milei comenzó a las 10.30 luego que el oficialismo consiguiera la presencia de 137 diputados en el recinto y lograra ampliamente el quórum de 129 diputados necesarios para sesionar con los denominados bloques dialoguistas la UCR, el PRO, Innovación Federal y Hacemos Coalición Federal.
Apenas arrancó la sesión, la primera bajo la conducción del presidente de Diputados, Martín Menem, la cámara baja tomó juramento a los diputados nacionales Ernesto Ali (Unión por la Patria-San Luis), intendente de La Toma que pidió licencia para asumir su banca de diputado, y Mónica Ferreyra (La Libertad Avanza-CABA), que reemplazará a Diana Mondino, ministra de Relaciones Exteriores.
Además, y debido a que había quedado pendiente tras la elección de autoridades de la cámara el pasado 10 de diciembre, se aprobó por unanimidad la continuidad de Ana Laura Lozano como Prosecretaria parlamentaria, a propuesta del bloque de UXP.
Luego, Menem propuso realizar un minuto de silencio en homenaje al fallecido exdiputado nacional y exgobernador de la Pampa, Rubén Marín.
Posteriormente, el plenario del cuerpo legislativo tuvo su tramo que se extendió casi dos horas de homenajes y cuestiones de privilegio, previo al debate del dictamen de mayoría.