El 1 de diciembre de cada año, el mundo conmemora el Día Mundial del Sida. El mundo se une para apoyar a las personas que conviven con el VIH y para recordar a las que han fallecido por enfermedades relacionadas con el sida.
Sin embargo, las comunidades van siendo cada vez más privadas de su liderazgo. Los recortes en la financiación, los obstáculos políticos y legislativos, las limitaciones de capacidad y las normas restrictivas para la sociedad civil y los derechos humanos de las comunidades marginadas están obstaculizando el progreso de los servicios de prevención y tratamiento del VIH. Si se eliminan todos estos obstáculos, las organizaciones lideradas por la comunidad podrán aportar un impulso aún mayor a la respuesta mundial al VIH, avanzando hacia el fin del sida.
- Los roles de liderazgo de las comunidades deben ser fundamentales en todos los planes y programas para el VIH y durante su formulación, elaboración de presupuestos, puesta en marcha, seguimiento y evaluación. «Nada para nosotros sin nosotros».
- Las funciones de liderazgo de las comunidades deben financiarse de forma completa y fiable para permitir la ampliación necesaria, y han de contar siempre con el apoyo y la remuneración adecuados. «No poner fin al sida es más caro que acabar con él».
- Es necesario eliminar las barreras a los roles de liderazgo de las comunidades. Se necesita un entorno normativo propicio que facilite el papel de las comunidades en la prestación de servicios para el VIH, garantice el espacio social civil y proteja los derechos humanos de todos, incluidas las comunidades marginadas, para avanzar en la respuesta global al VIH. «Eliminar las leyes que perjudican, crear leyes que empoderan».
Las comunidades están liderando el Día Mundial del Sida y, en todo el mundo, están dando forma a los acontecimientos y adaptando los llamamientos detallados a sus necesidades específicas. Mediante las fotos y los vídeos compartidos por los grupos en las redes sociales y subidos por ONUSIDA, las personas podrán hacerse una idea de los muchos y variados eventos que tendrán lugar, dejarse inspirar por la determinación y la esperanza, y escuchar las llamadas a la acción de las comunidades.
Dado que el cambio no depende de un momento, sino de un movimiento, el mensaje «Que lideren las comunidades» no solo sonará un día. Estará en el centro de las acciones que se desarrollarán a lo largo de noviembre, entre ellas la publicación del Informe del Día Mundial del Sida (titulado Que lideren las comunidades) a finales de noviembre, llegará a su punto más alto el 1 de diciembre coincidiendo con el Día Mundial del Sida, y seguirá resonando a lo largo de todo diciembre y más adelante.
«El fin del sida es posible, está a nuestro alcance —afirma Winnie Byanyima, Directora Ejecutiva de ONUSIDA—. Para seguir el camino que pone fin al sida, el mundo debe dejar que las comunidades asuman el liderazgo».
Informe del Día Mundial del Sida 2023
En el informe del Día Mundial del Sida (titulado "Que lideren las comunidades") de 2023, ONUSIDA afirma que el mundo puede acabar con el sida como amenaza para la salud pública para 2030, pero solo si se incluye plenamente a las comunidades y se les proporciona financiación suficiente para que encabecen el camino a seguir. Destaca cómo la falta de financiación y las dificultades existentes frenan su labor de salvar vidas y obstaculizan la erradicación del sida.Mensaje del Secretario General para 2023
El Día Mundial del Sida llega en un momento decisivo.El número de muertes relacionadas con el sida ha disminuido en un 70 % desde 2004, cuando se registraron cifras récord, y el número de nuevas infecciones por el VIH es el más bajo desde la década de 1980.
Sin embargo, el sida sigue cobrándose una vida cada minuto.
Podemos y debemos poner fin al sida como amenaza para la salud pública a más tardar en 2030.
Para alcanzar este objetivo hay que prestar atención al lema de este año: Que lideren las comunidades.
El camino que lleva a acabar con el sida pasa por las comunidades.
Ese trayecto comprende desde conectar a las personas con los tratamientos y servicios y el apoyo que necesitan hasta desplegar el activismo comunitario que impulsa la acción para que todas las personas puedan hacer efectivo su derecho a la salud.
Ganar la batalla contra el sida supone apoyar a quienes están en la primera línea de combate.
Esto significa que el liderazgo comunitario debe ser un eje central de los planes, programas, presupuestos y actividades de seguimiento en relación con el VIH.
También debemos eliminar los obstáculos al liderazgo comunitario y asegurar que los grupos locales de la sociedad civil tengan un espacio para llevar adelante su labor vital.
Sobre todo, necesitamos financiación.
Para financiar plenamente la respuesta al sida en los países de ingreso bajo y mediano se necesitan más de 8.000 millones de dólares adicionales al año.
Esta financiación adicional debe incluir más fondos para los programas locales dirigidos por personas que viven con el VIH y para las iniciativas de prevención dirigidas por las comunidades.
El sida puede ser derrotado.
Llevemos a buen término esta labor apoyando a las comunidades para que puedan eliminar el flagelo del sida en sus barrios, en sus países y en todo el mundo.
Fuente: Organización de las Naciones Unidas - en https://www.un.org/es/observances/world-aids-day