Si hace unos días el mismo diario denunciaba a un pobre preso por haber salido del calabozo a un banco de Metán para ir a cobrar en persona una prestación de la ANSeS, provocando que la agencia gubernamental anunciara que le iba a privar a él y a su familia del subsidio y que le iba a perseguir penalmente, ahora le toca el turno a los «homeless» del centro de la ciudad, para quienes ha pedido -y conseguido- la intervención represiva de la Policía.
Tal parece que, así como la Intendenta Municipal, Bettina Romero, con la sensibilidad social que la caracteriza, es partidaria de «limpiar» las peatonales del centro a fuerza de cachiporras, para los infortunados que viven en la calle no hay mejor solución que la represión policial.
Si el Ministerio de Seguridad toma cartas en el asuntos, antes de despachar a hombres armados para «dispersar» a los sin hogar, al mejor estilo del general Antonio Domingo Bussi, debería dar parte a los servicios asistenciales competentes para que provean de inmediato un alojamiento digno y seguro para estas personas, y no en la Alcaidía General, como parece que pretende el diario El Tribuno.
