Mientras el Intendente de Tartagal, Mario Mimessi, adoptó la medida (dudosamente legal) de restringir el acceso a las oficinas recaudadoras mediante la solicitud del «pase sanitario» a los ciudadanos que necesiten hacer trámites en dichas oficinas, el señor Guillermo Alemán, Intendente de la vecina ciudad de Aguaray ha resuelto directamente cerrar la Municipalidad durante todos los días hábiles de la próxima semana.
La misma resolución ordena a los agentes municipales extremar el cumplimiento de las medidas sanitarias y amenaza con adoptar las «medidas disciplinarias correspondientes» en caso de que las directivas impartidas no sean acatadas.
La reducción de personal no afecta el trabajo de los serenos «de todas las instalaciones municipales y plazas», quienes deberán asistir a sus lugares de trabajo en los turnos y horarios habituales.
Servicios públicos esenciales, como el reparto de agua y la recolección de basura no sufrirán -según la resolución- ningún tipo de restricción.
Guardias
Secretarios y directores de área deberán mantener guardia activa, «para resguardar las instalaciones a su cargo y dar curso a necesidades emergentes» [sic].Por su parte, cada jefe de área deberá organizar una guardia pasiva con personal a su cargo, con el objeto de atender cualquier eventualidad en la prestación del servicio en su área de competencia.