En efecto, si se confirma el reemplazo de Figueroa por Villamayor, la única mujer con rango legal de ministro será la Secretaria General de Gobernación, señora Matilde López Morillo.
La primera -que fue Ministra de Salud durante la parte más complicada de la pandemia- no presentó su renuncia sino que fue cesada por Sáenz, tras enterarse este de que su ministra se negaba a dimitir.
Diferente ha sido la salida del gobierno de Figueroa, que presentó su renuncia no porque estuviera «cansada», como dijo su excolega de gabinete Ricardo Villada, en unas declaraciones que han sido tachadas de «machistas», pues dan a entender que las mujeres ministras son «menos resistentes» que sus compañeros varones.
En realidad, Figueroa ha dejado su cargo al verse frustrada sus expectativas de contar con un presupuesto suficiente para atender las necesidades del área de desarrollo social. El recorte del presupuesto destinado a la atención de los sectores más vulnerables de la sociedad dibuja con bastante precisión la orientación del gobierno de Gustavo Sáenz y deja bien en claro cuáles son sus prioridades.