Viviendo los desastres con una discapacidad

Mil millones de personas viven con algún tipo de discapacidad y muchas de ellas viven en zonas de riesgo propensas a los desastres. Viviendo con discapacidades y desastres es el tema con el que se celebra este 13 de octubre el Día Internacional de la Reducción de Desastres.

Diferentes poblaciones pueden sufrir riesgos similares de verse expuestas a los efectos negativos de los desastres ambientales y causados por el hombre, pero su vulnerabilidad real depende de sus condiciones socioeconómicas, su empoderamiento cívico y social y su acceso a recursos de mitigación y socorro. Las personas con discapacidad se ven afectadas de manera desproporcionada en situaciones de desastre, emergencia y conflicto debido a que las medidas de evacuación, respuesta (incluidos los refugios, los campamentos y la distribución de alimentos) y recuperación les resultan inaccesibles.

No sólo son menos propensos a recibir la ayuda que necesitan durante una crisis humanitaria, sino que también les cuesta más recuperarse en el largo plazo.

El desconocimiento del personal de respuesta y atención de emergencias en cómo manejar los casos de personas con discapacidad también suma a la falta de protección y acciones adecuadas para con estas personas.

El informe sobre el Monitoreo de Derechos Internacionales sobre Discapacidad revela que las personas con discapacidad a menudo son excluidas de los servicios que están disponibles para las personas sin discapacidad de la comunidad. En muchos desastres las personas con discapacidad fueron abandonadas cuando los demás fueron evacuados, abandonados cuando otros recibían alimento y ayuda, o simplemente ignorados cuando se realizaron los planes de emergencia.

La Jefa de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres Margareta Wahlström, afirmó que: “La razón principal por la que una desproporción de personas con discapacidad padecen y mueren en los desastres es porque se ignoran y descuidan sus necesidades en el proceso de planificación oficial en la mayoría de las situaciones. Con frecuencia su supervivencia y seguridad depende enteramente de la amabilidad de familiares, amigos y vecinos”.

“…cuando en 1994 se produjo un terremoto en California, se rechazó a un hombre en un albergue porque el personal no sabía hablar el lenguaje por señas. Asimismo, según Handicap International se ignoró a las personas con parálisis cerebral porque los voluntarios de los albergues pensaron que eran personas que estaban usando drogas”.

“Una encuesta que se llevó a cabo el año pasado en Fiyi sobre la inclusión de las discapacidades en la preparación en caso de desastres y la reducción del riesgo reveló que no se tienen en cuenta a las personas discapacitadas en los procesos de evacuación.”

Una tendencia positiva surgió en Japón y en el mundo entero inmediatamente después del terremoto y el tsunami, la comunidad con discapacidad de Japón se unió y presentaron una petición a su gobierno donde solicitan acceso a los refugios, información, comunicación, servicios de apoyo y crearon la Oficina Central de Socorro para Personas con Discapacidad, http://dpi.cocolog-nifty.com/en/ este tipo de oficina se debe crear en cada país.

Lo que se pretende internacionalmente es crear conciencia en la población mundial y en los actores involucrados en las decisiones y políticas para reducir el riesgo de desastres, de las necesidades y aspiraciones de las personas con discapacidad. Con este propósito la UNISDR, UNENABLE y otros socios hacen un llamado para que este 13 de octubre la sociedad en general participe de la conversación sobre discapacidad y desastres a través de las diferentes iniciativas desplegadas en las redes sociales, sitios dedicados al tema y otras actividades programadas a nivel de comunidades y países a cargo de entidades gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil.

Encuesta

Una primera encuesta es presentada por la Oficina de las Naciones Unidas Sobre Discapacidades y Desastres 2013.

Se invita a las personas que viven con discapacidades, al igual que a la sociedad en general, que participen y expresen sus preocupaciones, necesidades y recomendaciones a través del siguiente enlace: http://es.surveymonkey.com/s/KMD6RNJ.

Esta información se aplicará para reducir los riesgos y ayudar a las personas minusválidas a hacer frente a los desastres y a prepararse para ellos.

Conclusión

Las decisiones y las políticas para reducir el riesgo de desastres deben reflejar las necesidades de las personas que viven con discapacidades.

Las inversiones en la reducción del riesgo de desastres deben tomar en cuenta las necesidades de las personas con discapacidades.

Fuente: CRID - UNISDR - AAPN

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