Curiosísima foto la que acompaña estas líneas (favor de agrandar dando clic sobre la miniatura de la derecha). La instantánea corresponde al momento en que los intendentes municipales de Salta, junto al Ministro de Turismo y al Secretario Municipal del mismo ramo anuncian las actividades que se realizarán durante la Semana Santa que comenzará el próximo domingo.
La escena parece salida de un cuadro de Dalí o de una película de Buñuel, si exceptuamos la gallarda figura del Ministro y la sobria presencia del Secretario.
En efecto, si ya es inexplicable la presencia de Michael Jackson (o de alguien que se le parece demasiado) en la mesa principal, no lo es menos la intimidante figura de los dos centuriones judeo-romanos que, con lanza en mano, acompañan a las tímidas gauchitas, a ambos extremos de la mesa. Solo faltó a un imitador de Elvis Presley sentado al lado del Intendente de Chicoana.
Pero la rareza es digna de una escena de Viridiana si uno dirige la mirada al extremo derecho de la foto, en donde, junto a un cartel alusivo a la "Semana Salta", aparece nada menos que Nuestro Señor Jesucristo (o un actor que lo representa), ataviado con la túnica de la época, con el cabello largo y unas facciones que ni calcadas de la Sábana Santa.
La pregunta es: ¿No debió Nuestro Señor Jesucristo ocupar un lugar más importante en la presentación de los intendentes?
A la que se añade: ¿No hubiera sido mejor llevar a Poncio Pilatos, a Barrabás o al ladrón Gestas, en vez de a Nuestro Señor Jesús?
Es indudable que Jesucristo aparece un poco apagado en la fotografía oficial y su lugar no es el adecuado en la escena.
Algo debe estar fallando en las listas de la Dirección de Ceremonial y Audiencias de la Provincia y, si éste fuese el caso, es urgente una revisión de los órdenes de precedencia.
Porque nadie duda que el ministro Posadas es muy importante e influyente, así como buen gestor, pero al lado de Nuestro Señor Jesucristo, lo menos que se puede pedir es que -como a las embarazadas del ómnibus- le ceda el asiento.


