miércoles, 19. junio 2013

Ultima actualizacion:25 feb 15:40 UTC

Usted esta en: Sociedad Crítica social Golpe 'comando' en un cuartel del Ejército en Misiones

Golpe 'comando' en un cuartel del Ejército en Misiones

Correo electrónico Imprimir PDF
El diario Infobae publica esta mañana la noticia de un 'golpe comando' a la sección arsenales de la Brigada de Monte XII, una dependencia del Ejército Argentino situada en la ciudad de Posadas, al este del país.

Si esta misma noticia hubiese sido publicada en el año 1975 o sus alrededores, el país estaría hoy ardiendo en llamas y clamando venganza contra la subversión marxista internacional.

O el Ejército Argentino (el mismo cuya bandera no ha sido atada jamás al carro de ningún vencedor de la Tierra) ha perdido un poco de prestigio, o de importancia en la sensibilidad ciudadana, o los subversivos ya no son lo que supieron ser, pues -según Infobae- el 'golpe' al cuartel de arsenales de Misiones habría sido perpetrado por delincuentes comunes, que no buscaban instaurar la dictadura del proletariado degollando coroneles, sino simplemente robar armamento, como quien hoy roba yerba en un supermercado.

Según la crónica del diario, el modus operandi de los delincuentes en poco difiere de las tácticas subversivas de antaño (uso de capuchas o pasamontañas, uso de falso uniforme militar, factor sorpresa, intimidación a los soldados de guardia, etc.).

Lo que ha cambiado, con el paso de las décadas, son los objetivos ideológicos que persiguen aquellos que gustan de liberar chorros de adrenalina por el puro placer de ver rendido a su violencia casera a todo un señor cuartel. Si ayer era la 'liberación' hoy es simplemente la yerba (o las pistolas 9 mm, qué más da).

Pero no sólo ha cambiado el approach subversivo a los cuarteles. La respuesta del Ejército también ha variado un poco.

Sorprende Infobae cuando dice que el Ejército "evitó a tiros" el intento de asalto.

Sorprendente sería que el intento de asalto a un asilo de ancianas fuese repelido por éstas a tiro limpio, o que una unidad del Ejército intente rechazar un ataque arrojando flores desde los balcones, mientras sus soldados, con la cabeza rapada y envueltos en una sábana de color salmón, cantan consignas pacifistas y reverencian a John Lennon.

Lo lógico es que el Ejército la emprenda a tiros contra los subversivos o contra los ladrones. Para eso disponen de una guardia pertrechada con fusiles FAL. ¿O se supone que ahora sólo se descargan los fusiles para celebrar el Año Nuevo o los goles de Boca? No es de esperar que los oficiales y los soldados llamen a unos vigilantes de Prosegur, ni siquiera a la policía. Se supone que los del Ejército saben manejar los fierros, o por lo menos los contribuyentes les pagamos para que sepan hacerlo.

El último elemento absurdo de la noticia es el siguiente: "Uno de los trascendidos señaló que le habrían puesto una pistola 9 milímetros en la cabeza a un soldado, pero otro compañero se dio cuenta de la maniobra y respondió a los tiros".

Dos pequeños apuntes. El primero: No es muy difícil "darse cuenta" cuando a un soldado le han puesto una pistola en cabeza. No importa cuán cabezón sea el soldado; lo que importa es que las 9 mm no son tan fáciles de ocultar como las biromes.

El segundo, y el más absurdo de todos. En la series de televisión, por lo menos, cuando le ponen la pistola en la cabeza a alguien, la escena se congela; se paraliza el mundo. Pero en Misiones, el soldado compañero del cabezón, al darse cuenta de la situación, en lugar de echar el freno y medir sus acciones, en lugar de congelar la escena hasta que soplen mejores vientos, se puso en la piel del Sargento Cabral, y dijo: "al diablo con el cabezón este; qué importa que tenga una pistola en la cabeza. Aquí yo la emprendo a tiros".

Conclusión: No sólo los subversivos están hoy más locos que antes. También lo están sus antiguos enemigos estructurales. Una pena, para las instituciones de la República, pero sobre todo para el cine.

eXTReMe Tracker