El Gobernador de Salta y el Intendente de la ciudad capital han suscrito recientemente un acuerdo que -según ellos- permitirá descentralizar operativamente los servicios de 'maestranza' que se prestan en las escuelas públicas de la ciudad.
Ya es bastante pretencioso llamar 'descentralización operativa' a una simple transferencia de responsabilidades administrativas, pero lo que sin dudas más preocupa de esta noticia, es que se siga insistiendo en el empleo de la palabra 'maestranza' para llamar al conjunto de tareas y oficios que normalmente sirven para conservar y mantener unas instalaciones en buen estado de funcionamiento.
La palabra maestranza no sólo se utiliza en las escuelas, sino también en muchas dependencias administrativas y, sorprendentemente, también en algunas empresas privadas.
Su empleo es reflejo de una clara tendencia a la militarización de la vida civil, tan característica de nuestro país, como lo demuestra la consulta al Diccionario de la Lengua.
Para el DRAE, maestranza significa lo siguiente:
1. Sociedad de caballeros cuyo objeto es ejercitarse en la equitación, y que en su origen fue escuela del manejo de las armas a caballo.
2. Conjunto de los talleres y oficinas donde se construyen y recomponen los montajes para las piezas de artillería, así como los carros y útiles necesarios para su servicio.
3. Conjunto de oficinas y talleres análogos para la artillería y efectos movibles de los buques de guerra.
4. Local o edificio ocupado por unos y otros talleres.
5. Conjunto de operarios que trabajan en ellos o en los demás de un arsenal.
Como se puede apreciar con facilidad, la palabra maestranza está más vinculada con las armas, la caballería, la artillería y la guerra, que con la pacífica actividad civil de quienes, por ejemplo, reparan los cortocircuitos en las escuelas, o pintan sus paredes o encolan los viejos bancos de madera.
Por el contrario, la palabra 'mantenimiento', que no es ajena al vocabulario burocrático salteño y menos a la jerga de oficios industriales, significa, entre otras cosas, 'conjunto de operaciones y cuidados necesarios para que instalaciones, edificios, industrias, etc., puedan seguir funcionando adecuadamente'.
Cuando el Gobernador y el Intendente pactan sobre la 'maestranza' no están pensando en construir en las escuelas cañones ni otras piezas de artillería, sino en arreglar los estropicios, los desperfectos, las averías, y todo aquello que impide que las instalaciones físicas de las escuelas cumplan con su cometido.
Ahora bien, que además de la 'maestranza', es decir, del hardware, deberían pensar también en mejorar el software, entendido éste como las competencias y habilidades de los maestros, y como otros intangibles que afectan a la eficiencia global del sistema educativo.
Llamar maestranza al mantenimiento, equivale a llamar 'remonta' al grupo que forman el Gobernador y sus ministros. Hay que recordar que, entre otros significados, remonta es, en el lenguaje militar, el "conjunto de los caballos o mulas destinados a cada cuerpo"




