Comunicación
En Salta, una disputa triangular entre el gobierno, los taxistas y los remiseros es capaz de dar al traste con toda una estrategia política del gobierno, hasta el punto de tumbar al funcionario a cargo del área correspondiente. Puede quedarse la ciudad sin taxis ni remises y dedicarse éstos a colapsar la circulación urbana con sus manifestaciones de protesta, que el gobierno sentirá en la nuca el aliento del fracaso y entrará en pánico como si comenzara a faltar el agua . No sucede lo mismo, desafortunadamente, cuando la naturaleza o la impericia humana dejan a cientos de miles de usuarios salteños sin conexión a Internet.

Nos costó un poco, pero, allá por 1996, los salteños comprendimos bien que una de las "gracias" de la WWW consiste en que los sitios web, "las páginas", como son conocidas por todo el mundo, son objetos que se encuentran disponibles a toda hora y desde cualquier lugar del mundo, para cualquier usuario o navegante que decidiera visitarlas. Este milagro era posible entonces -y todavía lo es- por la mediación de ciertas supercomputadoras que se encuentran conectadas permanentemente a Internet, es decir, que están "on line" todo el maldito tiempo. Estas máquinas maravillosas son conocidas como "servidores" y el secreto de su trabajo es muy parecido al que se oculta detrás del éxito de las heladeras: "el estar permanentemente enchufados".

Si pensamos en la comunicación pública como un imperativo democrático, es decir, si valoramos la exposición pública de los representantes políticos como la concreción del derecho ciudadano a la información y de la correlativa obligación gubernamental de dar publicidad a sus actos, nos damos cuenta en seguida de que no todas las apariciones de los gobernantes están orientadas a cumplir con aquel imperativo. Si tomamos en cuenta la práctica de moda, que consiste en que el gobernador y sus ministros no hablen en los lugares a donde se presentan, sino que "diserten" sobre variados temas, nos veremos forzados a admitir que muchas de aquellas apariciones sólo persiguen el propósito (dudosamente democrático) de "formar la imagen" del personaje, o el aún menos democrático de satisfacer sus deseos de figuración en ámbitos que proporcionan una alta estima social pero que no forman parte de los dominios usuales de la política.

El Estado de Derecho no se puede separar de la condición humana. Las instituciones -aun las más perfectas- no están exentas de cometer errores por la sola razón de que están integradas por seres humanos. La mayor eficacia de las instituciones encuentra a veces su explicación en que las decisiones de unos hombres luego son revisadas por otros y por otros. No hay más acierto institucional sino más oportunidades para corregir los errores.

No debe haber un indicador más fiel de la falta de imaginación y de recursos periodísticos que el hallazgo de un titular que comience con el adverbio "ahora". Suele ser frecuente cuando se trata de noticias, pobres en sí mismas, que sin embargo son explotadas al máximo por la prensa, y que, por lo general, pretenden poner de manifiesto una contradicción o una inconsecuencia de cierto personaje. Por ejemplo, "Ahora Aníbal Fernández admite que Antonini visitó la Rosada", viene a decir tanto más o menos como que antes del "descubrimiento" periodístico, el señor Fernández había negado que se produjera tan incómoda visita.

¿Qué pensarían los ciudadanos si un buen día leyeran en los diarios que el Gobernador de Salta va a someterse a una "capacitación" a cargo de inspectores de tránsito? Una mayoría pensaría que estamos ante el mundo al revés. Otros pensarían seguramente que nadie está en posesión de los conocimientos necesarios para desempeñar su oficio, por más importante y pomposo que éste sea, y, otros, finalmente, pensarán que si hay alguien que sabe más de alguna materia que el Gobernador, ése debería el que dirija los destinos de la Provincia.

"Desde" es una preposición muy flexible que utilizamos muy a menudo cuando queremos referirnos al punto, en tiempo y lugar, "de que procede, se origina o ha de empezar a contarse una cosa, un hecho o una distancia", según la definición que nos proporciona el Diccionario. Así decimos, por ejemplo, "desde la caída del Imperio Romano", "desde mi casa", "desde que nací", "desde que comencé a trabajar", etc. Pero como el Diccionario es sabio y nuestra lengua muy variable, la misma preposición se utiliza para hacer otro tipo de precisiones ya no tan precisas, y es así como el DRAE acepta que "desde" se utilice también "para introducir la perspectiva, el enfoque, el aspecto o la opinión que se expresan".

Algunos técnicos sociales (para diferenciarlos de los científicos) vienen defendiendo, sobre todo en Salta, la necesidad de disfrazar ciertas lacras sociales con nombres artificiosos, con eufemismos suaves que tienden a ocultar o minimizar realidades cuya expresión verbal franca y abierta sería dura o malsonante. Siendo, por ejemplo, la pobreza el más grave y quizá el más antiguo de todos los fenómenos sociales conocidos, no hay en toda la administración pública una sola repartición que lleve en su título la palabra "pobreza".

Dice el ingenio popular que cuando un ujier de los tribunales le dijo recientemente al juez número 1 del Trabajo de Salta, don Carlos A. Herrera, "Doctor, la Academia acaba de aceptar como correcta la expresión 'túbose'", el magistrado pegó un brinco de alegría y respondió eufórico: "¡Vamos Racing, todavía!".

Si realmente, como dice la crónica periodística que llega desde Tartagal, los atropellos contra los periodistas fueron cometidos por "adictos a Leavy", la competencia administrativa sobre estos graves hechos no corresponde al Ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, sino al Secretario provincial de Adicciones, señor Gustavo Farquharson. ¿En qué se basa la crónica para sostener que los agresores eran "adictos" a Leavy y no meros simpatizantes del intendente destituido?

Con la firma de Elena Corvalán, presidenta, y de Andrés Gauffin, secretario, la Asociación de Periodistas de Salta (APeS) ha emitido un comunicado de repudio a "las agresiones físicas y verbales y las presiones sufridas por trabajadores de prensa y medios de comunicación en Tartagal, de parte de manifestantes que apoyan al recientemente destituido intendente Sergio Leavy (FPV)". Señala la APES en su comunicado de prensa que "en los incidentes de hoy se vio a dos funcionarios municipales arengando a los manifestantes".

La expresión "bocas de expendio" para designar a los lugares en donde se puede comprar droga al por menor, provoca una cierta perplejidad fuera de las fronteras argentinas. La constatación de esta perplejidad conduce a preguntarse si tal expresión -con independencia de la generalización de su empleo- es correcta desde el punto de vista de los usos y normas de la lengua española en la que nos expresamos y con la que nos comunicamos. Es difícil dar una respuesta concluyente, pero lo que parece no tener discusión es el hecho de que, si quisiéramos ser comprendidos cabalmente por todo el mundo hispanohablante, deberíamos prescindir de esta rebuscada expresión y decir simplemente: "lugar de venta minorista de droga".

A menudo se puede leer en la prensa salteña algunas crónicas referidas a ataques sexuales de los que son víctimas las mujeres, en los medios de transporte, en la calle, en las escuelas, a plena luz del día y a ojos vista de todo el mundo. Por la frecuencia con que se publican este tipo de relatos, cualquiera podría creer que en Salta lo más normal es que las mujeres sean víctima de agresiones sexuales de todo tipo, pero es dudoso que este tipo de agresiones públicas haya aumentado su gravedad, como lo sugieren las diversas crónicas periodísticas.

Para presenciar en directo un espectáculo sexual canino en Salta no es necesario internarse por estrechos senderos de tierra, por donde sólo circulan vacas flacas que abrevan en un río seco. Las orgías de perros se producen en la misma Plaza 9 de Julio y en algunas calles bien pavimentadas como la Avenida Belgrano, frente al Colegio de Jesús, por sólo mencionar dos de las mejores zonas de nuestra ciudad elegidas por los canes para reproducirse de modo natural, sin que nadie se muestre demasiado preocupado por este hecho.

Una crónica policial del diario El Tribuno desnuda hoy la cruda realidad del nivel de profesionalismo que han alcanzado ciertas prácticas delictivas en Salta. Dicha crónica, que se refiere al hurto de una moto Honda XR Enduro, ha sido titulada por aquel matutino del siguiente modo: "Robó una moto y cayó por mala praxis". Una lectura apresurada de este titular puede inducir a pensar que el autor del hurto de la moto fue capturado a raíz de un acto de negligencia profesional. Pero las cosas son bien diferentes.

He leído ayer en la prensa internacional que Finlandia se ha convertido en el primer país del mundo en declarar el acceso a Internet a través de banda ancha como un derecho fundamental con base legal. En efecto, a partir de julio de 2010, las empresas de telecomunicaciones del país nórdico estarán obligadas a proveer a los 5,2 millones de finlandeses con conexiones a Internet de una velocidad no inferior a 1 megabit por segundo.

No debe haber nada más odioso y antipático para un investigador de hemeroteca, encontrar en un artículo periodístico una referencia temporal a un hecho concreto efectuado con el nombre del día precedido del pronombre demostrativo "este". Es cada vez más frecuente leer en la prensa frases como estas: "el trascendental encuentro se llevó a cabo este jueves en dependencias del Ministerio del Interior", o "es probable que la Presidente firme el decreto este viernes". Desde luego, este uso periodístico al que me refiero se concentra y resulta claramente abusivo, si bien no de forma exclusiva, en la prensa argentina.

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