El presidente Oveja Álvarez, del Concejo Deliberante de Salta, ejecutó el tiro penal decisivo que dio la victoria, por la mínima diferencia, al Defensor del Pueblo de la ciudad, señor Álvaro Ulloa de la Serna, luego de que el proyecto que el Frente Salteño presentó para destituirlo recibiera el voto favorable de diez concejales y el voto negativo de otros diez.
El líder de la fracción "rebelde", el concejal romerista Raúl Romeo Medina, calificó de "irregularidad gravísima" la designación de Ulloa, que lleva más dos años de ejercicio de aquel cargo y que ha promovido durante este tiempo un número indeterminado de actuaciones jurídicas.
Por su parte, el compañero de partido del cuestionado Defensor, el concejal Roque Rueda, calificó el intento de anulación de la designación de Ulloa como "concurso de hipocresía política" y dijo que el Frente Salteño propuso un "envoltorio jurídico incompleto", una especie de celofán político o packaging fragmentario, que el concejal de PPS calificó como "carnicería política".
Tras la ajustada votación (10 a 10) quedó de manifiesto que en aquella particular carnicería ha descendido mucho el precio del puchero político, ya que los que querían reducir a huesos al actual Defensor del Pueblo se han encontrado con la salomónica ecuanimidad del presidente Oveja Álvarez, que al final ha inclinado la balanza para el lado de Ulloa, luego de que éste recibiera el espaldarazo del todopoderoso intendente Isa, a través de su jefe de Gabinete Jorge Vidal Casas.
A pesar de que el derrotado Medina y sus compañeros de bancada han anunciado que, no obstante el fracaso del proyecto, acudirán a la justicia a través de una acción de amparo, el señor Ulloa de la Serna, ahora más tranquilo, bien podría tomarse unos minutos y responder el requerimiento público que le ha efectuado el director de Iruya.com, que hasta el momento no ha respondido.







