Diferentes medios nacionales se han hecho eco hoy de las amenazas y agresiones de que han sido objeto algunos magistrados de la jurisdicción federal que prestan sus servicios en las provincias de Salta y Jujuy.
Se trata de los jueces Raúl Juan Reynoso, Julio Leonardo Bavio y Carlos Olivera Pastor, titulares de los juzgados federales de Orán, Nº 1 de Salta y Nº 2 de Jujuy, respectivamente, y del secretario penal del Juzgado Federal N° 2 de Jujuy, Federico Aníbal Zurueta, y del fiscal federal N° 2 de Salta, Eduardo José Villalba.
Todos ellos habrían sido objeto de diferentes amenazas y, en algunos casos, de agresiones físicas, presuntamente cometidas por delincuentes vinculados al narcotráfico en la frontera con Bolivia, delito sobre el que tienen jurisdicción los magistrados afectados.
La información nacional da cuenta de la preocupación generada en esferas judiciales y gubernamentales por el ataque sufrido por el secretario Zurueta, quien fue agredido por varios hombres cuando regresaba a su domicilio, y del mensaje mafioso recibido por el juez Olivera Pastor, en cuyo despacho fue hallada una caja que contenía un cráneo humano con el nombre del magistrado escrito en él.
A raíz de estos hechos, el pasado 10 de noviembre, el Consejo de la Magistratura de la Nación hizo pública una enérgica declaración de repudio y expresado su solidaridad con los magistrados y funcionarios afectados.
La resolución del Consejo habla en concreto de la agresión "física y psíquica" sufrida por el secretario Zurueta, "que resultó herido en uno de sus brazos con cortes hechos con arma blanca" y de las "amenazas y conductas reprochables" de que fueron objeto los jueces federales de Salta y Jujuy.
Los hechos fueron puestos en conocimiento del Consejo de la Magistratura por la Cámara Federal de Apelaciones de Salta, cuyos integrantes han denunciado en reiteradas oportunidades el alarmante crecimiento del tráfico de drogas transfronterizo por vía aérea y el aumento de la criminalidad en la zona.







