Gobierno
Gobernador UrtubeySegún publican hoy diferentes medios de prensa de Salta, el Gobernador de la Provincia, Juan Manuel Urtubey, se habría defendido de las acusaciones lanzadas por el detenido subcomisario Gabriel Giménez contra miembros de su gobierno, a quienes habría señalado como responsables de haber ordenado escuchas telefónicas ilegales a dirigentes políticos de la oposición.

Siempre de acuerdo con estas informaciones, Urtubey habría descalificado las acusaciones del policía diciendo que son "un disparate total", a lo que agregó "nunca va a reconocer (Giménez) que era un traficante".

De ser ciertas estas afirmaciones del Gobernador, supondrían un claro menosprecio a la tarea del juez que tiene a su cargo la investigación de la causa abierta contra Giménez y un más que evidente juicio de culpabilidad sin sentencia que lo respalde, que lesiona gravemente el derecho fundamental a la presunción de inocencia.

Las certezas que el gobernador Urtubey pueda tener respecto del desempeño profesional de Giménez -un policía que él mismo designó para un cargo de alta responsabilidad- no pueden exceder el marco del procedimiento disciplinario administrativo y -mucho menos- contaminar la investigación judicial, en la que Giménez goza, como cualquier otro reo, de la presunción de inocencia.

La misma presunción de inocencia que ahora mismo ampara a su Ministro de Economía, Carlos Parodi, y a su exministro de Gobierno, Pablo Kosiner, acusados de utilizar a la policía para espiar a opositores y a periodistas.

Tal vez en el plano moral las cosas sean diferentes, pero en el plano estrictamente jurídico, el subcomisario Giménez tiene todo el derecho a no reconocer nunca que es un traficante (en todo caso, serán los fiscales y los acusadores quienes deban probarlo), del mismo modo que Urtubey, Kosiner y Parodi tienen todo el derecho a no reconocer nunca que han espiado a dirigentes opositores.

La presunción de inocencia es para todos, no solo para los amigos y discípulos del Gobernador de Salta.

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